Reciclaje de conocimientos, adquisición de nuevas habilidades, desarrollo de aptitudes, diversificación profesional, posibilidades de promoción interna… Son muchas las razones por las que los trabajadores de hoy optan por continuar su formación, ya sea a través de la organización en la que están empleados o por cuenta ajena.

Como sabrás, existen infinidad de programas adaptados a las necesidades de empresas y particulares, que ofrecen diversos grados de flexibilidad para que la experiencia y la adquisición de conocimientos de estos profesionales resulten satisfactorias.

Sin embargo en ocasiones, y a pesar de esta adaptación de los programas, hace falta algo más para que las personas que se encuentran trabajando puedan combinar satisfactoriamente su jornada laboral, sus quehaceres personales, su tiempo de ocio y su nuevo proceso formativo. A continuación te dejo algunos consejos para combinar formación y empleo y que tomes la mejor decisión para tu desarrollo profesional.

1. Elige la mejor especialización

Lo primero es lo primero. Como te decía antes, las posibilidades a la hora de formarte son amplias. Comienza por buscar varios cursos similares para lo que quieres hacer: comprueba sus temarios, la experiencia del profesorado, el número de horas, el tipo de contenidos, las posibles certificaciones oficiales…

Tanto si eres tú quien ha dado el paso, como si es tu empresa la que impulsa la formación, realizar esta labor de sondeo puede resultar muy beneficiosa y, a la postre, la diferencia entre elegir un programa que termine o no cumpliendo con tus expectativas.

2. Piensa en la modalidad de impartición

Aunque sería una de las cuestiones a sondear a la hora de elegir el curso que mejor se adapte a ti, me gustaría trataer este punto de forma separada debido a su importancia. A día de hoy la modalidad e-learning continúa ganando terreno en el entorno empresarial por las enormes posibilidades que ofrece, sobre todo a la hora de combinar precisamente formación y empleo. Pero a buen seguro encontrarás también a tu disposición cursos en modalidad mixta (blended learning o b-learning) y cursos presenciales.

Incluso quizás quieras plantearte otras opciones, como los MOOC de los que ya he hablado en varias ocasiones en este blog. Lo importante es que, elijas lo que elijas, se adapte bien a ti para que puedas incorporar el nuevo proceso formativo en tu rutina diaria con las mejores garantías de éxito.

3. Fíjate objetivos

Si has elegido seguir formándote, es porque tienes en mente una meta final que te gustaría alcanzar. Eso es imprescindible, pero te recomiendo que te fijes también objetivos más pequeños durante el proceso. Esto te resultará especialmente útil si la formación te viene impuesta por tu empresa, que desea que te recicles en determinada área de conocimiento.

Estos hitos parciales te ayudarán a motivarte y a ver que vas recorriendo el camino de forma satisfactoria. ¿Qué metas puedes establecer? Pues, por ejemplo, comprometerte a terminar un tema a la semana, realizar X ejercicios complementarios, compartir con los compañeros un recurso interesante al día, obtener la nota más alta en el tema que más te interesa y/o gusta…

4. Estructura tu nuevo día a día

Una de las cosas más complicadas a la hora de combinar formación y empleo es la de tener que sumar nuevas tareas a tu rutina, sobre todo si el curso no entra dentro de tu jornada laboral. Por eso es importante que te organices bien y que busques los huecos adecuados para dedicarle no sólo al curso, sino también a las tareas que se deriven de éste (estudiar, realizar exámenes, completar ejercicios…).

Algo que puede ayudarte es la elaboración de un cronograma de trabajo, especialmente si la formación que vas a recibir es en formato e-learning: combina la planificación de este cronograma con tus objetivos parciales, y verás como esto te ayuda a llevarlo mejor día a día.

5. Pon en práctica lo aprendido

La última recomendación que te hago, y probablemente la más relevante, es que intentes verle la aplicación práctica a tu formación desde el minuto cero. Si estás adquiriendo nuevos conocimientos o descubriendo nuevas herramientas, busca la forma de incorporar lo aprendido al trabajo que desarrollas a diario. No hay mejor forma de motivarse que ésta, ya que así es como comprobarás que tu esfuerzo y dedicación dan frutos, incluso, sin que hayas terminado el curso.

6. Actualiza tu CV

Lo que no se ve no existe. Quizá sea una afirmación un tanto extrema pero desafortunadamente en los tiempos en los que vivimos la falta de visibilidad puede hacer que algunas de nuestras capacidades y conocimientos sean pasados por alto.  En este sentido me gustaría recomendarte que tengas clara cual es tu estrategia de posicionamiento en el mercado laboral.

Uno de los elementos que tendrás que manejar y actualizar con frecuencia es tu CV. Para ello sería interesante que te diferenciases de otros profesionales usando herramientas digitales innovadoras tanto en el diseño como en la difusión de tu perfil profesional. En el siguiente vídeotutorial te explico paso a paso cómo puedes crear tu CV interactivo con Genially.

¿Qué otros consejos se te ocurren? ¿Qué has hecho para motivarte cuando has tenido que combinar formación y trabajo? ¡Comparte tus comentarios!

Opt In Image
SUSCRÍBETE Y LLÉVATE GRATIS ESTE EBOOK
La guía definitiva del sector e-learning

¿Qué factores debo analizar antes de elegir una plataforma de e-learning? ¿Cuál es la tendencia de precios en el sector e-learning? ¿Qué es y qué podemos aprender del fenómeno MOOC? ¿Cómo podemos calcular el ROI de la formación e-learning?...

Encontrarás respuesta a éstas y otras preguntas después de leer este ebook.

No te preocupes por el SPAM, solo te mandaré contenido que mole 😉