MBTI son las siglas para referirnos al Myers-Briggs Type Indicator, un instrumento diseñado para evaluar la personalidad a partir de nuestras respuestas acerca de cómo nos sentimos o actuamos en situaciones particulares.

En mi ámbito profesional, la psicología, resulta habitual recurrir a distintas herramientas y estrategias para obtener información que nos permita tener un conocimiento más profundo de las personas. Existen pruebas pueden medir, por ejemplo, el grado de inteligencia, las aptitudes y/o conocimientos para desempeñar una determinada tarea, los rasgos de personalidad, etc. En cualquier caso, antes de meternos en faena con el MBTI, me gustaría aclarar un par de cuestiones en relación a este tema:

  1. No todas las pruebas gozan del mismo rigor científico.
  2. La complejidad de la psique humana impide que podamos obtener una imagen exacta y/o definitiva de la persona (una misma persona puede comportarse de distinta manera en situaciones y momentos diferentes).

Cómo funciona el MBTI

El modelo teórico a partir del cual se diseñó el test de personalidad MBTI es la teoría de los tipos psicológicos de Carl G. Jung [Jung, 1921]. Según esta teoría, las personas pueden ser caracterizadas por su preferencia de actitud general en base a tres dicotomías. Posteriormente, Briggs Myers añadió una cuarta.

  1. Extraversión (E) o Introversión (I). ¿Prefiere centrarse en el mundo exterior o en su propio mundo interior?
  2. Sentimiento (S) o Intuición (N). ¿Prefiere enfocarse en la información básica o muestra inclinación por interpretar y añadir significado?
  3. Pensar (T) o Sentir (F). A la hora de tomar decisiones, ¿prefiere centrarse primero en la lógica y la consistencia o en su lugar pone el foco en las personas y las circunstancias especiales?
  4. Juzgar (J) o Percibir (P). Al lidiar con el mundo exterior, ¿prefiere que las cosas estén ordenadas, estructuradas y bajo control o está abierto a nuevas informaciones y opciones?

El test MBTI está conformado por un total de 88 preguntas (93 en su versión para USA) que están formuladas en términos de preferencias, es decir, no hay respuestas correctas o incorrectas, mejores o peores. Simplemente intenta determinar cómo nos sentimos más cómodos ante determinadas situaciones por lo que su resultado tampoco revela nuestro desempeño o aptitud.

Si tienes curiosidad por la prueba MBTI, más abajo puedes acceder a una versión adaptada, resumida y gratuita (60 preguntas). Aunque se trata de una web anglosajona tiene los textos traducidos al castellano razonablemente bien.

Por cierto, a la hora de leer las explicaciones o los detalles de tu supuesto perfil, ten en cuenta que resulta muy fácil caer en el llamado efecto Forer, es decir, basta con que nos den una descripción en términos generales para que nos sintamos identificados al instante así que no te dejes llevar por un momento wow.

Qué resultado se obtiene: tipos de personalidad

A partir de estas cuatro preferencias individuales, el MBTI identifica dieciséis tipos de personalidad. Puedes verlas en detalle en la infografía que tienes a continuación. Pulsando sobre el símbolo (+) en cada una de ellas, podrás ver una pequeña descripción en la que te indico sus diferentes fortalezas y desafíos (debilidades).

Qué es la personalidad

Para entender mejor el MBTI , una prueba que intenta identificar nuestra personalidad, empecemos por lo básico ¿qué entendemos por personalidad? Pues bien, la personalidad es la disposición o tendencia del individuo a comportarse o a interactuar con otros de una determinada manera bajo ciertas condiciones. En el post sobre el modelo de los cinco grandes, lo expresaba como «conjunto de rasgos y cualidades que configuran la manera de ser de una persona y que la diferencian de las demás».

Para poder evaluar la personalidad nos basamos en rasgos medibles en la persona que le hacen adoptar unas determinadas formas de reaccionar y relacionarse con los demás. Además, hablamos de rasgos o tendencias que se consideran estables a lo largo de toda la vida del individuo.

¿Cuándo se gesta la personalidad?

Hasta la fecha, muchas investigaciones han tratado de determinar si la personalidad es el resultado de la herencia (la de los genes) o del entorno. Nuestro pensamiento intuitivo podría llevarnos a pensar que la personalidad se configura a partir de nuestra educación y experiencias vitales en los primeros años de vida, más que por el factor biológico. Lo curioso es que los resultados de estas investigaciones (realizados principalmente desde el ámbito de la genética conductual), ponen de relieve que es precisamente la herencia el factor más relevante.

Conviene aclarar que cuando hablamos de herencia nos referimos a factores que ya vienen determinados en el momento de nacer. (por ejemplo, tu altura, el color de tus ojos, el temperamento, etc.). Un juego de azar que depende de quienes son nuestros progenitores y en el que la naturaleza nos repartirá «cartas buenas y cartas menos buenas» (en la vida tendremos que aprender a jugar con estas cartas).

Por cierto, como dato curioso te diré que muchos de los estudios sobre la personalidad se han realizado sobre gemelos. Esto es debido a que permite hacer análisis comparativos para responder al eterno debate entre naturaleza y educación. Pues bien, la conclusión a la que llegan estos estudios es que las personalidades de gemelos idénticos (monocigóticos) que se han criado en hogares diferentes (y con modelos educativos distintos) son más parecidas entre sí que las personalidades de aquellos hermanos con los que se criaron dichos gemelos. Alucina pepinillos, eh!

En cualquier caso, aunque admitamos la importancia del factor genético en la configuración de nuestra personalidad, conviene recordar que no es exclusivo ya que hay otra parte de nosotros que es aprendida del entorno.

¿Por qué se evalúa la personalidad?

El interés de que empresas y organizaciones quieran evaluar la personalidad de sus empleados o de los candidatos a un puesto de trabajo se debe a que dependiendo de las tareas a realizar, del grado de interacción requerida con los demás y de la propia cultura de la organización, el desempeño laboral de una persona puede variar sustancialmente.

Te pongo un simple ejemplo. Imagínate que en un equipo de trabajo todos los miembros del equipo tuviesen un mismo perfil, siendo todos dominantes (queriendo «liderar») o todos dependientes (preferencia por seguir las directrices de otros). El fracaso estará garantizado, ¿no crees? Los conflictos interpersonales inherentes a las relaciones humanas aumentarían exponencialmente. Por un simple cuestión de equilibrio homeostático, deberíamos tener un equipo híbrido en el que hubiese perfiles de un tipo y de otro, con aptitudes complementarias.

Por otro lado, si hacemos un análisis más profundo de la personalidad y tomamos en consideración otros factores como el grado de neuroticismo, autocontrol, emocionalidad, etc. podemos pronosticar la probabilidad para tener «enganches» con compañeros, clientes, etc. Si te paras a pensar por un momento, seguro que eres capaz de identificar a personas de tu entorno cercano (personal y profesionales) que parecen buscar permanente el conflicto ¿me equivoco?

Algunas consideraciones sobre el MBTI

Las personas reflejamos una singular tendencia a crear categorías que nos permitan simplificar el mundo para entenderlo un poco mejor. Forma parte de nuestra evolución y de cómo trabaja nuestro cerebro. Como es lógico, en la psicología también recurrimos a estos sistemas de clasificación. No obstante, este modelo que identifica tipologías de personalidad hay que entenderlo como lo que es: una orientación, una ayuda, un recurso que nos permite esbozar y comprender un poco mejor la diversidad humana. Por tanto, no se trata de una imagen completa o concluyente de cómo es cada individuo. Se trata de orientaciones generales.

Por otro lado, debemos ser conscientes de que tenemos una cierta dependencia situacional que ejerce su influencia en cómo respondemos a este tipo de evaluaciones. Respóndete a esta pregunta. A la hora de responder a una batería de preguntas como las que conforman el MBTI ¿crees que tus respuestas serán las mismas dependiendo de cual sea tu estado de ánimo o del objetivo con el que realizas esa prueba?

Por ejemplo, en el ámbito laboral, cuando una persona sabe que el resultado de su evaluación psicológica será determinante en la decisión de su contratación es probable que intente mostrarse como más concienzuda o emocionalmente más estable. Precisamente por ese motivo las respuestas que se dan durante las entrevistas para un proceso de selección están muy adulteradas.

En definitiva, el MBTI es un instrumento popular pero no exento de diversas controversias como es el hecho de que las descripciones de estos 16 tipos de personalidad son excesivamente difusas como para describir nuestro comportamiento. Recuerda lo que comentaba antes acerca del efecto Forer 😉

Por todo lo anterior, parece lógico que cualquier evaluación realizada por un observador entrenado, proporcionará información más rica y fiable que la que nos pueda proporcionar una simple batería de preguntas.

Conclusiones finales

A pesar de las consideraciones que acabo de compartir contigo y de las críticas de la comunidad científica en torno al MBTI, lo cierto es que puede ser interesante para avanzar en tu autoconocimiento dado que estamos más orientados a juzgar y evaluar a los demás que a observarnos a nosotros mismos con una mentalidad analítica. Esto se traduce en que muchos de nuestros sesgos se perpetúan, volvemos a cometer los mismos errores una y otra vez, y seguimos fracasando miserablemente en cierto tipo de relaciones que mantenemos con los demás (compañeros, amigos, pareja, familia…). A todo esto debemos añadir el riesgo de caer en la culpabilización de los demás por nuestros propios infortunios omitiendo toda responsabilidad personal en las elecciones que vamos tomando en la vida.

En este sentido, el MBTI es un recurso que puede ayudar a ciertas personas a comprenderse mejor a sí mismas, y a partir de aquí saber, por ejemplo, mejorar su comunicación con los demás y posiblemente reducir algunos de sus conflictos personales y profesionales. Ahora bien, este resultado no depende solo de nuestro grado de autoconocimiento sino del esfuerzo personal por mejorar en ciertas parcelas de nuestra vida.

Te invito a que explores con detenimiento la infografía sobre el MBTI que tienes más arriba. Conocer las fortalezas y desafíos de tu personalidad puede ayudarte a entender y apreciar cómo nos desenvolvemos ante una situación, tarea o problema.

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