Hace algún tiempo, en un día de caótica navegación en la Web intentando descubrir material de apoyo para mis presentaciones, leí en mi timeline el tweet de un desconocido que decía «un coro virtual que me ha emocionado profundamente».
Ya llevaba tiempo leyendo sobre inteligencia colectiva, crowdsourcing y sobre las posibilidades de las herramientas 2.0. en el ámbito de la empresa pero se me antojaba complicado explicar a ciertas personas en qué consiste esta revolución cultural y el necesario cambio de mentalidad. En estos casos, lo más difícil no es tanto la explicación como que logren visualizar por un momento de qué se trata eso de que el todo es más que la suma de las partes, de que innovación y cocreación están íntimamente ligados a la realidad empresarial de nuestros días, de que la Web 2.0 no es unicamente tecnología sino sobre todo una forma de concebir el mundo y la forma cómo nos relacionamos, etc.
Pues bien, gracias a ese tweet que citaba antes, tuve la posibilidad de acceder a una pieza de información (simbólica en su sentido más puro) que encaja a la perfección en mi visión acerca de estos temas y que utilizo como recurso audiovisual y sobre todo emocional, para trasladar a los alumnos cómo la tecnología solo es el medio a través del cual sale a relucir la naturaleza social del ser humano. En este caso sin ir más lejos podemos ver una manifestación artística que es reflejo del pensamiento colectivo de nuestros días.
La experiencia narrada por una de las personas que participó en este coro virtual resume con bastante claridad la esencia de este fenómeno:
Además de la belleza de esta música, es fantástico saber que soy parte de una comunidad mundial de personas que no conocía de antes, pero a las cuales estoy conectado.
Pero hablar de inteligencia colectiva no es restar importancia al comportamiento individual, de hecho, en el coro virtual 2.0 existe un fuerte componente de este último, ya que la partitura y el guión a seguir parten de una única persona, su director. En cualquier caso, como individuos que estamos conectados a otros individuos, el aspecto colectivo tendrá un efecto multiplicador siempre que sepamos mirar más allá de nuestro propio «ombligo».
Lo mejor, que veas y escuches la charla TED del director de este coro virtual. Si no puedes verlo, pincha aquí.
Efectivamente Teodoro, y lo más bonito de todo esto es poder verlo y participar en ello. Estamos en contacto 😉
Muy bueno, el futuro es insondable.-Creo que a medida que asimilemos estas novedades las habra multiplicadas y por supuesto en otros planos, felicitaciones, saludos.-