Dicho lo anterior creo que requiere una mención especial la dinámica informativa en Twitter. En mi opinión, es digno de análisis el impacto que tiene sobre nosotros la caducidad de las noticias, post o comentarios compartidos en esta red social. Parece que enjuiciamos la relevancia de los contenidos solo en función de lo reciente que sea una publicación. Es como si asumiésemos implícitamente que lo último es lo mejor, sin detenernos a evaluar otros criterios atemporales.
Con esta hiperactividad digital corremos el riesgo de acabar infoxicados y narcotizados por esta nueva realidad que es el «aquí y ahora». Quizá debiéramos echar la mirada atrás de vez en cuando para saber cómo estamos cambiando como individuos y como sociedad. Pero para eso tendríamos que hacer un alto en el camino y dedicar algo de tiempo para reflexionar.
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Hola Javier:
Desde luego me identifico contigo, aunque siempre he pensado que lo de no ser multitarea era por aquello de ser hombre, y además mayor, jajaja!!.
Bueno, hablando en serio, me gusta mucho tu reflexión, que creo muy acertada en estos mundos 2.0. Efectivamente, la sensación de caducidad de las noticias en twitter es bestial, y contagiosa. A mí me ocurre que en bastantes ocasiones no tuiteo noticias a priori interesantes, porque han pasado un par de días y tengo sensación de ridículo solo por pensar en hacerlo.
Ah!! y la presentación, me parece muy buena y rigurosa. Gracias por compartirla
Gracias por dejar tu comentario José Antonio.
Espero que la avalancha digital no entierre las joyas de conocimiento que muchos compartieron tiempo atrás y que quizá pasaron por nuestro timeline como un suspiro.
Estamos en contacto.