Hacer una presentación en público es una situación estresante para la gran mayoría de personas. De hecho, si buscamos en Google “miedo a hablar en público” el número de resultados que obtenemos es bastante considerable. Esto nos indica que la ansiedad social es un fenómeno bastante extendido. Ya sea en mayor o menor grado, exponermos ante los demás activa en nosotros ciertas respuestas relacionadas con la ansiedad.

Todos hemos experimentado en alguna ocasión síntomas como sudoración de las manos, molestias gástricas, voz inestable, aumento de la frecuencia cardíaca, dificultad al respirar, tensión muscular, pérdida de concentración … El detonante de estos síntomas suele ser el temor a ser evaluados negativamente por los demás. Por ejemplo, algunas personas se ven intimidadas cuando son el centro de atención de las miradas ajenas. En este sentido, una reciente investigación realizada por un equipo de neurocientíficos muestra como la ilusión de invisibilidad podría ser una ayuda terapéutica interesante para reducir el nivel de ansiedad social, especialmente la que se asocia a la baja autoestima referida a la apariencia física. Otras personas, en cambio, ponen el foco de sus preocupaciones en que la audiencia les perciba como alguien quien no tiene nada interesante que decir. Pues bien, en este caso, saber diseñar una buena presentación nos ayudará a rebajar dichas preocupaciones.

En mis talleres de presentaciones procuro que los participantes tomen conciencia de los tres aspectos esenciales que deben tenerse en cuenta a la hora de preparar tu intervención.

Objetivo 1. Conectar con tu audiencia

Como he comentado el inicio del post, la ansiedad social es bastante común. Esto hace que al diseñar presentaciones, casi inevitablemente, cometamos el error de poner el foco en nosotros mismos. Por ejemplo, el miedo a quedarnos en blanco o bien a olvidar alguna idea importante, hace que abusemos de la información en modo texto. Craso error porque la audiencia leerá el texto y dejará de prestarte atención. Pero si quieres terminar de fastidiar tu presentación solo tienes que hacer una cosa. Dedícate a reproducir lo que ya aparece escrito en pantalla. Con eso ya te habrás asegurado un puesto en el ranking de ponentes en la categoría «la próxima vez va a venir a escucharte tu madre».

Por tanto, una de las cosas que debes tener en cuenta al diseñar tu presentación es que el foco debe estar puesto en tu audiencia. Eso significa que necesitas responderte a una serie de cuestiones como:

  • Cual es el motivo que les ha traído hasta aquí
  • Qué necesitan (y sobre todo qué quieren) aprender
  • Cual es la mejor forma de transmitirles este contenido

Es necesario conectar con las personas que tienes frente a ti desde el primer momento así que cuanto mejor perfilemos a los participantes (edad, conocimientos previos, rol profesional, etc.) más fácil nos resultará diseñar el marco conceptual de la presentación y por tanto hacer diana en el centro de sus intereses.

Objetivo 2. Gestionar la atención

Otro aspecto importante a la hora de presentar es gestionar la atención de tu audiencia. Ten en cuenta que las personas nos vemos asaltados por multitud de estímulos que compiten entre si y terminan dispersando nuestra atención. En las últimas décadas, esta tendencia se ha cronificado de manera notable. Por ejemplo, resulta complicado, y a veces casi imposible, ignorar los mensajes que continuamente recibimos en nuestros smartphones (correos electrónicos, llamadas, redes sociales, mensajes de whatsapp, …) así como la amplia variedad de notificaciones que se muestran en la pantalla del PC. Paradójicamente, con la era tecnológica se ha instaurado entre nosotros el mito de la multitarea, es decir, creer que podemos hacer varias cosas a la vez, pero las evidencias científicas lo desmienten rotundamente. Así que conviene ser conscientes de que tenemos un capital limitado de atención y no saber focalizarla tiene un impacto negativo en lo que hacemos. De hecho, en un post anterior comentaba como el pensamiento creativo se ve afectado por estas interrupciones continuas.

Durante tu presentación es inevitable que algunas personas se evadan mentalmente y dejen de poner atención a lo que estás diciendo. Por tanto, tendrás que jugar con distintos recursos para fijar nuevamente la atención de la audiencia. Algunos de estos recursos son el tono de voz que utilices, los cambios de ritmo durante la presentación, recurrir a efectos visuales de movimiento, aportar imágenes que provoquen emociones (y que tengan que ver con lo que estás explicando), incorporar ciertas dosis de humor, etc. No hagas presentaciones planas y aburridas. Utiliza tu pensamiento creativo (te recomiendo leer el post «Cómo diseñar presentaciones espectaculares exprimiendo tu creatividad en Prezi«).

Objetivo 3. Facilitar la comprensión y el recuerdo

Un tercer aspecto a tener en cuenta en nuestras presentaciones es que debemos ayudar a la audiencia a que comprendan el contenido y les resulte fácil de recordar. Para lograr este objetivo conviene conocer de qué forma nuestro cerebro procesa la información y crea la huella de memoria, algo que está íntimamente relacionado con el aprendizaje. De este tema podríamos hablar largo y tendido de modo que será en otro post 😉

1 + 2 + 3 = storytelling

Una técnica que nos permite alcanzar este triple objetivo es la narración de historias, también conocido por el término anglosajón storytellling. A pesar de que se ha convertido en un término de moda, no es nada nuevo. Contar historias es una característica humana que se da en todas las culturas y épocas históricas. Esto se debe a que tenemos una facilidad natural para aprender en base a narraciones. De hecho, si los relatos se diseñan adecuadamente y sus elementos apuntan a la creación del denominado realismo psicológico, logramos que la historia actué a modo de simulador. Esto significa que al empatizar con los protagonistas de la historia, nuestro cerebro responde de manera similar a como lo haría ante un evento real por lo que se convierte en una potente herramienta de aprendizaje. Si te interesa el tema te recomiendo que leas el post de @AlbertFlexas en Rasgo Latente«Storytelling: contando historias para una comunicación eficiente».

En resumen, si quieres que tus presentaciones sean un éxito (ya sea para vender, formar, hacer branding, etc.) debes pensar en cómo persuadir a tu audiencia. Y para eso tenemos que manejar ciertos fundamentos de diseño y sobre todo de estrategia.

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