Tendencia en el sector del e-learning en el uso de los Social Media

Tiempo estimado de lectura: 1 minuto
Duración video: 4 minutos aprox.

Con la irrupción de las nuevas técnicas de marketing en las redes sociales se aprecian movimientos interesantes en el sector del e-learning en la línea de proporcionar a los usuarios herramientas y recursos que puedan compartir gratuitamente en los diferentes medios sociales. El principal objetivo de esta estrategia es darse a conocer de manera masiva mediante el efecto viral de las redes, pero partiendo de un paradigma interesante, el de la filosofía del regalo. Bajo mi punto de vista, las ventajas que percibo en esta forma de acercarse a los potenciales usuarios son:

  1. Entregar a la comunidad educativa una herramienta gratuita permite un alineamiento con la filosofía de la web 2.0 y con valores presentes en la sociedad actual (colaboración, inteligencia múltiple, cultura de la remezcla, etc.).
  2. Nuestros usuarios son nuestra principal fuerza comercial. El hecho de ofrecer una herramienta o servicio que genera elementos tangibles como actividades educativas, contenidos, etc. para que permanezcan públicos y accesibles, puede contribuir a un efecto llamada. Cuantos más usuarios creen actividades (alojados en nuestra dirección web), más valor tendrá para la comunidad educativa acudir a este sitio en busca de recursos. De ahí la importancia de vincular esta estrategia a la presencia en los medios sociales. El propio usuario es el que actuará como influenciador de otros mediante recomendaciones o referencias al sitio, entre otras cosas porque quien desarrolla una actividad de evaluación o un contenido suele tener interés en compartirlo con otros.
  3. La calidad es nuestra mejor carta de presentación, por tanto, si lo que ofrecemos gratuitamente es bueno y de calidad, estaremos demostrando a nuestra audiencia que tenemos capacidad y solvencia para emprender cualquier otro proyecto de carácter privado. Normalmente una herramienta estándar no resuelve los necesidades particulares de usuarios o empresas que puedan requerir nuestros servicios por lo que no estaremos perdiendo oportunidades de negocio, sino ganando audiencia potencialmente consumidora de lo que podemos ofrecerle.
  4. El refuerzo de la marca siempre está presente. Qué nadie se engañe con lo que comentaba anteriormente de la filosofía del regalo. Las empresas no son ONGs. Además de las ventajas que acabo de citar, en un primer momento la empresa consigue algo a cambio, reforzar su marca ya que estará presente en la herramienta y en los productos generados a partir de ella.

Pero me gustaría citar un último apunte;  todo lo anterior no tendrá el impacto deseado si no asumimos que trabajar en los medios sociales es una cuestión de actitud, y no únicamente una estretagia corporativa cortoplacista carente de los valores que he mencionado en el punto 1.

Os dejo un interesante video que ilustra algunos de los aspectos que he intentado trasmitir brevemente en este post.

Ya por último, quiero compartir con vosotros un podcast sobre la relación entre innovación y presencia en  medios sociales:

Emprender o no emprender, esa es la cuestión

Tiempo estimado de lectura: 2 minutos
Duración videos: 37 y 33 minutos

Tras dos intensos días en La Red Innova 2011 toca reflexionar sobre las muchas e interesantes ideas que han brotado de ponentes y asistentes en torno a dos conceptos, innovación y emprendeduría. Un evento en el que se ha respirado el ambiente innovador de muchos países, pero entre los que España no es un referente por diversos motivos. Quizá el argumento más recurrente es aludir a un ecosistema que asfixia la mayor parte de las iniciativas empresariales, pero me temo que el problema va un poco más allá, como explicaré más adelante.

En cualquier caso, es justo reconocer que nuestro ecosistema sociopolítico, lejos de favorecer la creación de empresas, impone unas reglas del juego que terminan extinguiendo todo impulso emprendedor. En este sentido, la participación de Martin Varsavsky ha sido especialmente reveladora de una situación que dista mucho de ser la ideal. Me quedo con una de sus reflexiones: “a mayor creación de empresas en un país, mayor fortaleza de la economía y mejores condiciones para los trabajadores, ya que las empresas pelearán por ellos”. Es un sistema que se regenera a si mismo en base a la creación de riqueza, y por tanto, de puestos de trabajo. Y podemos decir más, cuando este sistema está saneado y genera confianza, tiene un efecto multiplicador, haciendo florecer nuevos proyectos y atrayendo a la inversión extranjera.

Visto lo anterior, parece evidente y necesario que las medidas estatales deben ir encaminadas a dinamizar el talento de un país, su bien más preciado. En relación con esto, podríamos hablar largo y tendido acerca de si la educación está encarando realmente los nuevos retos que nos impone la sociedad en la que vivimos (al hilo de esta cuestión, merece destacar la fantástica exposición de Richard Gerver sobre “Claves para una educación de futuro”).

Retomando el fenómeno empresarial, un marco político que imponga condiciones fiscales y de contratación poco flexibles, es motivo más que suficiente para frenar el impulso emprendedor, algo que en otros países anglosajones tienen asumido como la fuerza motriz que les hace ser competitivos. Parece que tienen bien aprendida una lección, la de no poner trabas a quien arriesga su dinero, invierte su tiempo y lo hace en la confianza de que su proyecto tendrá éxito más allá de su realidad individual.

Desgraciadamente, el panorama español es bien distinto y arrastra problemas aún más graves, el del inconsciente colectivo, es decir, esa voz interior que nos hace mirar con ojos inquisidores a la clase empresarial (quizá por la manipulación del miedo a la que tanto recurrimos en este país para éste y otros temas). En mi modesta opinión, los tiempos que corren imponen un cambio de cultura que nos haga desterrar viejas ideas y prejuicios. Empecemos a trabajar en un sistema realmente meritocrático, en el que las buenas ideas se hagan realidad y los buenos empresarios se vean motivados a seguir luchando. Para revitalizar el tejido empresarial en este país no hay que lanzar balones de oxígeno, hay que romper con toda una cultura, la del miedo a emprender y la del recelo hacia quien lo hace.

Os dejo con la participación en #LRI11 de Pau Garcia-Milà, un muchacho emprendedor de 23 años, que con la frescura de sus comentarios se ha convertido, bajo mi punto de vista, en la chala más motivadora de este evento (su intervención es a partir del minunto 2).

Para seguir ampliando información sobre innovación, emprendeduría y cómo nos está afectando la actual crisis económica, también puedes escuchar este podcast de Martin Varsavsky.

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