MOOCs: nadie pagará por lo que gratis pueda obtener, de momento

Tiempo estimado de lectura: 1 minuto

Nadie pagará por lo que gratis pueda obtener. Este axioma que aplicamos en muchos ámbitos de la vida es una actitud inteligente si logramos obtener a coste cero lo que de otra forma nos llevaría a desembolsar cierta cantidad de dinero (ojo, sin cometer ilegalidades). Es como si un paquete de patatas que nos costase un euro, a partir de mañana pudiésemos adquirirlo en la misma tienda pero sin pagar nada. ¿Por qué? porque el supermercado X quiere tener este gesto de bondad con nosotros durante un tiempo indeterminado. Así de sencillo. El caso es que en el sector educativo, y especialmente en el entorno universitario, existe un cierto desconcierto y escepticismo ante lo que representan los MOOC hoy día (el equivalente al paquete de patatas). No deja de resultar llamativo que universidades como Stanford, Harvard, etc. que tradicionalmente han estado reservadas a una élite intelectual y económica, ahora ofrezcan uno de sus “servicios” de manera gratuita.

Ya sea como un gesto de exaltación de la cultura o como una operación de marketing, lo cierto es que estos cursos gratuitos están siendo financiados por dichas universidades y no sabemos hasta cuando continuará siendo así. Algunos apuntan que muchos MOOC podrían empezar a ser de pago en un futuro próximo. También vemos que algunas universidades aplican un modelo de negocio freemium, es decir, ofrecen el contenido gratis pero para acceder a la evaluación y obtención del diploma del curso es preciso abonar unas tasas.

Por otro lado se abre una nueva vía de ingresos a partir de determinados servicios que tienen que ver con las bases de datos. Las mismas bases de datos que vamos alimentando con nuestra información personal cuando nos damos de alta en el sistema y con los resultados que vamos obteniendo durante el curso (ya comentaba en otro post la importancia que van cobrando las analíticas de aprendizaje y el big data). Pero hay más. Por ejemplo, algunas plataformas como Udacity tienen ya un sistema mediante el cual las empresas que quieren seleccionar a personas con determinados perfiles profesionales pueden consultar el expediente académico de los estudiantes enrolados en sus cursos. Si finalmente se produce la contratación del candidato, la empresa abona unas tasas a Udacity.

No olvidemos tampoco la venta cruzada, es decir, cuando entramos en el supermercado X gracias al reclamo de las patatas gratis es muy posible que visualicemos otros productos de las estanterías y puede que adquiramos alguno. De hecho, uno de los impactos que logran causar los MOOC es dar visibilidad a la institución educativa que lo avala y al profesor o profesores que participan directamente en él. Por tanto, estos cursos gratuitos son una forma de darse a conocer en términos de calidad educativa, medios técnicos, profesorado, etc. Y no me quiero dejar atrás otro aspecto de enorme importancia como es la posibilidad de crear comunidad en torno a tu marca, lo que ya representa un objetivo estratégico en si mismo. En fin, parece que tras la gratuidad de estos cursos hay un sin fin de matices que habrá que seguir investigando, ¿no crees? ;)

8 consejos para elegir tu formación en Social Media

Tiempo estimado de lectura: 1 minuto

La formación en Social Media se ha convertido en una burbuja dentro del panorama educativo. Cursos por doquier, expertos que brotan hasta de debajo de las piedras y promesas laborales que son el anzuelo ideal para captar alumnos en medio de una situación tan compleja como la actual. Por esa razón me gustaría compartir contigo algunas reflexiones/consejos que espero puedan ayudarte a separar el grano de la paja, o lo que es lo mismo, a discernir entre la formación que realmente te capacita para ejercer esta profesión y aquella que solo persigue arrancarte un puñado de euros.

Algunas preguntas que deberías saber responder antes de tomar una decisión podrían ser las siguientes:

1. ¿Por qué y para qué necesito esta formación?

Tener un conocimiento cercano y veraz de cómo funcionan las principales redes sociales y cómo relacionarnos en estas comunidades de usuarios puede reportarte ingentes beneficios sea cual sea tu profesión. Pero no lo hagas porque está de moda o porque suena “cool”. Realizar cursos no es como coleccionar insignias de Foursquare.

2. ¿Qué me aporta el curso que no pueda encontrar libremente por la Red?

Soy de los que piensa que nadie tiene en exclusividad el santo grial de los Social Media. El conocimiento se genera cada día, cada minuto, cada segundo y además fluye libremente por la Red. Ahora bien, fruto de la enorme dispersión que encontramos en Internet, la autopista de la información puede transformarse en un camino de cabras. Quizá un curso pueda ser la brújula que necesitas para tu formación, al menos inicialmente.

3. ¿Pagas por acceder a buenos contenidos o simplemente por obtener un título que te abra puertas profesionalmente?

Si eres de los que piensa que un simple título o diploma será tu salvoconducto en el mercado de trabajo, alguien te ha contado una milonga. Aprovecha para aprender en cada oportunidad que se te presente, ya sea un curso, una conversación, un comentario en la Red….

4. ¿Puedo contactar con alumnos que hayan realizado ese curso con anterioridad?

Aunque “nadie escarmienta en cabeza ajena”, al menos podrías escuchar lo que otros tengan que decir. Si lees las opiniones de otros usuarios cuando vas a hacer un viaje, qué no deberías mirar si lo que te estás jugando es tu empleabilidad.

5. ¿Qué modalidad te interesa más?

Formación presencial, e-learning o mixta pueden ser igual de eficaces. Todo dependerá de cómo te guste trabajar y de la experiencia que tenga la empresa en dicha modalidad. Una empresa que sea un referente en la formación en Social Media en cursos online, no tiene porqué ofrecerte la misma calidad docente en modalidad presencial y viceversa. Piensa que son medios distintos que requieren metodologías y dinámicas de trabajo diferentes.

6. ¿Cuál es la actividad digital de los profesores del curso?

Se supone que van a enseñarte a manejar los medios sociales, a gestionar comunidades de usuarios, a comunicarte eficazmente con ellos… Para enseñar primero hay que saber. Qué menos que analizarles y sacar tus propias conclusiones.

7. ¿Tiene sentido el itinerario formativo? ¿Encaja con tu nivel previo de conocimientos?

Reflexiona sobre los contenidos del curso. Centrar el curso únicamente en el manejo de herramientas no te aportará gran cosa. En palabras de Charlen Li, los Social Media tienen más que ver con la antropología, la comunicación, y en definitiva, con personas, que con simples herramientas.

8. ¿Cuál es el sistema de evaluación del curso?

Analiza los criterios y métodos utilizados. Si solo te piden superar una serie de exámenes tipo test, mal empezamos. Si algo funciona en formación es aprender haciendo. En este sentido son puntos extra que te permitan crear un proyecto, realizar prácticas en empresas …

En definitiva, piensa en tu formación desde un enfoque integral, no apelando únicamente a lo que un curso te pueda aportar. El ecosistema digital puede ofrecerte tanto como estés dispuesto a asimilar. Solo hace falta una cosa, que tengas ganas de aprender.