Cómo integrar en Prezi tus presentaciones de Power Point

Tiempo estimado de lectura: 1 minuto
Duración vídeo: 3 minutos

Últimamente Prezi no deja de sorprendernos incorporando nuevas características y funcionalidades. Lo más reciente ha sido incorporar un nuevo botón que nos permite integrar presentaciones en Power Point dentro de nuestro Prezi. Esta integración puede realizarse de manera parcial, seleccionando uno o varios “slides”, o bien masivamente si deseamos importar la presentación completa. Una vez hecho esto, cada una de las pantallas del Power Point se mostrarán dentro de un marcador de posición (en este caso los corchetes) y podremos interactuar con cada uno de los elementos que lo conformen (texto, imágenes, etc.).

A buen seguro esta genialidad conseguirá atraer a un mayor número de usuarios. Muchos de ellos, aun reconociendo que la herramienta les resulta útil y atractiva, se han resistido a usar Prezi hasta este momento por tener que empezar a construir sus presentaciones desde cero. Ahora todos nuestros materiales creados en la aplicación de Microsoft pueden pasar a formar parte de Prezi, ¿mola o no? ;)

Te dejo un breve videotutorial en el que intento explicar cómo hacerlo.

Si quieres acceder a la presentación de Prezi que he utilizado en el vídeo (precisamente un tutorial de la herramienta), puedes pinchar aquí.

Aprovecho para incluiros un segundo videotutorial sobre “Cómo personalizar tus presentaciones de Prezi“. Espero que pueda servir a alguien.

¿Qué es el e-learning? ¿Hacia dónde vamos?

Tiempo aproximado de lectura: 2 minutos

El uso, y en algunos casos abuso, del lenguaje técnico provoca a menudo una brecha en la comunicación. En este empeño por compartir mis limitados conocimientos fruto de la experiencia no quisiera caer en este error. Si nos detenemos a analizar por un momento situaciones cotidianas como ver la televisión, escuchar la radio, pedir información sobre un determinado producto o servicio,  y no digo ya mantener una reunión de trabajo multidisciplinar, nos daremos cuenta de que en ciertas ocasiones emisor y receptor no emplean un mismo código. Con frecuencia, el pudor a mostrar aquello que no dominamos o que desconocemos inhibe uno de los principales actos que nos ayudan a aprender, preguntar.

Hacer preguntas es prueba de que se piensa. Rabindranath Tagore (1861-1941)

Por esta razón, en este post intento dibujar con mano torpe pero segura, un lienzo en el que los trazos de contenido que he aportado durante todo este tiempo cobren mayor sentido. Ésta es la razón por la que, de manera extraordinaria y solo por esta vez, no incluyo referencias a otros blogs ya que mi intención ha sido fundir en uno solo mis reflexiones acerca de este tema. Pido disculpas por ello. En cualquier caso, en cada uno de los artículos enlazados sí encontraréis otras fuentes que aportan un punto de vista complementario. Dicho esto, me gustaría empezar por una presentación que utilizaba hace algunos años para explicar en qué consiste la metodología e-learning.

En todo este tiempo han ido apareciendo nuevos términos y nuevos escenarios de aprendizaje que han contribuido a perfilar el rol del formador, de los alumnos y de la propia tecnología. Esta evolución ha favorecido que la dimensión virtual del aprendizaje adquiera diferentes formatos que van desde la formación e-learning al modelo híbrido, también conocido como modalidad blended-learning, pasando por el m-learning, t-learning, etc. En cualquier caso, al margen de esta diversificación de la oferta y simplificando la cuestión, podemos ver que la creación de comunidades virtuales empieza a considerarse como el complemento ideal para profundizar en los contenidos tratados en el formato presencial. Dicho esto, propongo alejar de nuestra mente el estéril debate de si es mejor una modalidad u otra. Toda modalidad es útil y tiene sentido cuando es fruto de un análisis previo de las necesidades de un determinado proyecto formativo. Partiendo de este planteamiento, soy el primero en reconocer que el sector del e-learning debe reinventarse. ¿En qué me apoyo para hacer esta afirmación? Pues en el hecho de que durante mucho tiempo hemos asumido que la tecnología cubriría por si misma algunas de las lagunas que ha mostrado la formación presencial en ciertos contextos. Pero nada más lejos de la realidad. El elemento técnico es tan solo un facilitador al servicio de la educación. Por esta razón es necesario desterrar viejos fantasmas del e-learning y proponer la  innovación metodológica como respuesta a las necesidades no cubiertas hasta el momento.

Por otro lado, poniéndome en el lado del sector privado, creo que debemos ser muy conscientes de la revolución que representa la entrada en escena de una masa creciente e imparable de amateurs. Todos ellos tienen a su alcance herramientas y capacidad para ofrecer contenidos dignos de ser consumidos. La consecuencia no es otra que la de que en unos años nadie pagará por lo que gratis se pueda obtener, y parece evidente que contenidos multimedia, manuales, actividades de evaluación, etc. no escapan a esta difusión gratuita. ¿Cuál es la solución? Que las empresas de formación busquen en los intangibles su valor diferencial, permitiendo discriminar entre la formación de pago y aquella que no lo es.

Retomando el tema de la innovación educativa, hace falta que nos preguntemos qué enseñar, a quienes, quien, cuándo, dónde y cómo. Sirva solo como ejemplo que, en respuesta al cómo empiezan a correr ríos de tinta acerca de la gamificación, una forma de integrar la capa lúdica en la formación e-learning. Y es que empezamos a comprender la íntima relación entre emoción y aprendizaje. De ahí la importancia de incorporar juegos o las dinámicas presentes en ellos para facilitar el proceso de aprendizaje. Pensemos solo por un momento en que pudiésemos ayudar a las personas generando las mismas experiencias flow que permiten los videojuegos

Por otro lado, hablar de e-learning es hablar de aprendizaje en la web 2.0, lo que supone mucho más que colgar contenidos de una plataforma. En un entorno caótico como es el ecosistema digital, el usuario (el no-alumno en palabras de Piscitelli en su proyecto Facebook) es el eje sobre el que deben girar todos los elementos que permiten el andamiage cognoscitivo. En este sentido, y asumiendo el necesario protagonismo de la persona en su proceso de aprendizaje, resulta ilusionante hablar, por ejemplo, de los entornos personales de aprendizaje. Por tanto, si la persona está en el centro de todo, se desprende que las soluciones “enlatadas” no son la mejor respuesta formativa. Pero para atender estas necesidades individuales estamos avocados a saber qué está ocurriendo durante su proceso de aprendizaje, cómo se enfrenta a los contenidos, cómo interactua con el entorno de aprendizaje y con los demás usuarios, etc. Pues bien, para cubrir este aspecto parece evidente que debemos recurrir a las analíticas de aprendizaje. Apasionante lo que nos espera en los próximos años…

¿Y qué sucede con el formador?
Obviamente todo lo anterior plantea retos profesionales para llegar a ser un genuino formador 2.0, porque como apuntaba en otro post, el hábito no hace al monje. Tengamos presente que la incesante aparición de herramientas y servicios que ofrece la Web ha diversificado los posibles escenarios de aprendizaje y muestra de ello es la simbiosis que se crea entre el e-learning y las redes sociales. En este sentido, coincidiremos en que incorporar el elemento social en cualquier proceso educativo es un factor clave. Pero en este caótico ecosistema digital, la importancia de saber gestionar los contenidos cobra mayor sentido en nuestros días por la sobrecarga cognitiva a la que estamos expuestos de manera irremediable. Las nuevas tecnologías han precipitado que la información crezca de manera exponencial. En este sentido, el formador debe ser el faro que ilumine en esta aventura del saber (no ya como experto, sino como guía, asesor, compañero de viaje….) y ser un buen profesional de la formación puede inclinar la balanza a favor del éxito académico de un proyecto. Pero para alcanzar este objetivo debemos preguntarnos insistentemente con espíritu crítico y analítico por qué algunos alumnos abandonan la formación e-learning.


Características de Lore (antes Coursekit) y cómo utilizarlo en el ámbito corporativo

Tiempo estimado de lectura: 2 minutos

Después de analizar muchas plataformas durante años, me ha sorprendido gratamente el diseño y experiencia de usuario de  Lore (antes Coursekit) y quisiera compartir contigo algunas impresiones. Antes de continuar y para sentar las bases de lo que diré a continuación haré una pequeña aclaración: es un espacio web GRATUITO (primer punto a su favor).

Al margen de la cuestión económica, nada desdeñable en los tiempos que corren, no pretendo defender que sea el mejor entorno de aprendizaje que he visto hasta el momento porque las necesidades de cada empresa o institución educativa pueden ser muy variadas y, por tanto, requerir de un planteamiento metodológico y técnico distinto. Ahora bien, estoy convencido de que es una magnífico entorno para construir y compartir conocimiento que dará mucho que hablar en los próximos meses. Veamos algunas de sus características…

Como primera cuestión señalaría su diseño de interfaz extremadamente claro y limpio. No quiero decir con esto que se haya despreciado el aspecto estético. Muy al contrario, le han dado la importancia justa y necesaria para convertir a esta plataforma en un entorno de aprendizaje agradable a la vista, sin entorpecer o robar protagonismo a los contenidos. Nada de fuegos artificiales. El foco de atención está orientado hacia los contenidos que se pueden volcar a través de las herramientas que incorpora. Todo ello lo convierte en un espacio web con gran usabilidad.

Resumo brevemente sus elementos más destacables:

  • Visualización de contenidos en un “stream”. Similar al muro que encontramos en numerosas redes sociales como Facebook, Google+ o Twitter.
  • Genera conversación a través del intercambio fluido de ideas a partir de cada elemento de contenido.
  • Permite el “voto social” con el botón “Like”.
  • Puede embeber vídeos de diferentes servidores (Youtube, Vimeo, Hulu,….).
  • Autorrelleno de campos para libros recomendados con solo introducir el ISBN (además embebe la miniatura del libro).
  • La opción blog permite publicar post que contengan imágenes, vídeos, etc.
  • Filtrado de piezas de contenido en función de diferentes criterios de búsqueda (formato, fecha de publicación, tags, etc.).
  • Incorpora un buscador por palabras.
  • Cuaderno de calificaciones personalizable por el formador.
  • Ideal para trabajar online cuestiones que se hayan tratado durante sesiones presenciales.
  • Notificacionespush“.
  • Posibilidad de notificar por email las actualizaciones de contenido.
  • Matriculación masiva mediante link o a través de invitaciones personalizadas.

Pues bien, dicho lo anterior y aplicado a la realidad de una empresa, es el momento de plantearnos qué hacer con una herramienta de este calado. Algunos podrán pensar que es un entorno ideal para impartir cursos de formación. Obviamente es una posibilidad pero mi sugerencia tras analizar la herramienta es ir un paso más allá. Mi posición no estaría tan orientada hacia el enfoque dirigido de la formación, tal como se ha venido entendiendo hasta el momento, sino más bien en canalizar la energía creativa de una empresa, o mejor dicho, de las personas que la componen, a través de un espacio en el que poder compartir conocimientos y experiencia. Recordemos que “el 70% de lo que aprendemos proviene de nuestra experiencia en el puesto de trabajo y a través de comunidades informales de aprendizaje”.

El objetivo es provocar sinergias que vayan más allá de la propia estructura interna de una empresa. Dicho de otro modo, si extrapolamos al plano empresarial el concepto de inteligencia colectiva, es facilitar un cambio de cultura que significa una transición del “yo” al “nosotros”, es decir, dejar de hablar de los méritos o fracasos de un departamento concreto para empezar a hablar de lo que una comunidad global, en este caso la empresa, ha logrado. Porque al fin y a la postre todo está interconectado. En relación con  esto último,  os recomiendo la lectura de un fantástico libro, “Linked“, de Albert Lászlo Barabási.

Para descargar el primer capítulo del libro puedes pulsar aquí.

Por qué algunos alumnos abandonan la formación eLearning y cómo evitarlo

Tiempo estimado de lectura: 1 minuto

En uno de los interesantes debates de Linkedin en los que intento aprender y hacer alguna modesta aportación, hemos estado comentando entre varios compañeros del sector (@Fjsalcedo, @danizeppelin, @MameCasas@RosarioRodri, @fer_delosrios, @inmapv, @hablelearning@Rosellustrator…) las posibles razones que impulsan a una parte de los alumnos a abandonar los cursos de elearning. Permitidme que os resuma algunos de los motivos que se han ido compartiendo:

  • Diseño escasamente motivante de los contenidos (desactualización, contenidos demasiado genéricos que no aportan nada nuevo, escasa o nula presencia de elementos multimedia, etc.).
  • Imposibilidad de descargar el contenido en versión imprimible.
  • Ausencia de feedback por parte del formador.
  • Carencia de actividades que sean realmente significativas para las necesidades que presenta el alumnado.
  • Escasa personalización de los contenidos (contenidos enlatados al más puro estilo “café para todos”).
  • Excesivo intervalo de tiempo de transcurre entre la solicitud para realizar un curso y fecha en la que éste da comienzo (sobre todo en algunos cursos subvencionados).
  • Falta de motivación del alumnado.
  • Baja usabilidad del sistema.
  • Fallos técnicos y demora en la resolución de incidencias.
  • Gratuidad de la formación (lo que no cuesta no se valora y esto puede traducirse en falta de implicación por parte algunos alumnos).

Obviamente el debate no tendría tanto interés si tan solo nos hubiésemos quedado en la mera crítica pero, por fortuna, no está siendo así y de hecho se han apuntado algunas ideas interesantes que podrían cubrir estas carencias. Algunas de las propuestas para evitar que los alumnos abandonen la formación eLearning han sido:

  • Permitir una auténtica personalización de la formación, es decir, que los contenidos se ajusten a las necesidades del individuo y que la plataforma sea lo suficientemente versátil como para ofrecer las herramientas que el alumno requiera (no impuestas).
  • Fomentar el feedback permanente hacia el alumnado dándole claves acerca de sus progresos.
  • Reducir al máximo los tiempos de respuesta del formador.
  • Fomentar el networking online dentro del propio curso.
  • Desarrollar contenidos que sean multidispositivo (PCs, tablets, smartphones, etc.).
  • Incorporar simulaciones que permitan poner en práctica los conocimientos adquiridos.
  • Dotar al entorno de formación de una capa lúdica que contribuya a incrementar la motivación y el grado de compromiso e implicación durante el mismo (si os interesa esta cuestión aquí podéis acceder a un post que dediqué al tema).
  • Crear dinámicas comunicativas eficaces, bien sea a través de los propios medios digitales o recurriendo a otros medios tradicionales como el teléfono o los mensajes de texto a través del móvil.
  • Incorporar sesiones presenciales cuando sea posible (modelo blended).
  • Ofrecer la posibilidad de que el alumno integre sus redes sociales en el propio entorno formativo.

Como veis, el tema sobre el que estamos debatiendo da mucho juego y debería ser un foco de atención permanente entre todos los que nos dedicamos a la formación, ya sea como proveedores o usuarios.

Antes de concluir este post, aprovecho para compartiros la traducción al castellano un esquema gráfico bastante clarificador que aparece en la presentación de slideshare de una de las compañeras que ha participado en el debate (@mrmaurizi). Se trata del modelo explicativo de la deserción de adultos en cursos online  propuesto por Park en 2007.

Para acceder al enlace de este hilo propuesto en Linkedin pulsa aquí.

Si os ha gustado estéticamente este gráfico, os diré que lo hice utilizando una aplicación llamada Upad. Abajo podéis ver un vídeo de la herramienta.

iBooks 2: el amateurismo entra en el sector editorial

Tiempo de lectura aprox.: 3 minutos
Duración estimada vídeos: 10 minutos

Con el anuncio del nuevo iBook 2, Apple lanza un órdago a su principal rival en el mercado editorial, Amazon y su dispositivo de lectura Kindle.

Como ya nos tiene acostumbrados la compañía de la manzana, este nuevo formato de libro digital representa una innovación en la experiencia de usuario, pero no solo desde el punto de vista del lector sino también desde la parte que afecta al desarrollador de contenidos, ya que de manera paralela han publicado con carácter gratuito la herramienta de autor (iBooks Author). Sin duda, este movimiento estratégico supone tocar las entrañas de la industria editorial a través de su exitosa fórmula de la App Store. Un modelo de negocio que ofrece la posibilidad de que cualquier usuario pueda crear sus propios desarrollos, en este caso iBooks, y que pueda comercializarlos posteriormente obteniendo beneficios económicos por ello. Así pues, bajo este modelo, los propios desarrolladores se convierten en la autentica fuerza motriz de la compañía, generando una rotación de productos y servicios difícilmente alcanzable en otros esquemas empresariales. Conviene saber que Apple se reserva un porcentaje del precio de venta (30%), permitiendo que el trozo más grande del pastel vaya directamente al bolsillo del desarrollador. En el modelo editorial tradicional, los porcentajes están invertidos ya que la empresa que publica es la que obtiene los mayores beneficios. Por tanto, me atrevo a decir que este modelo de “dos lados” representa la auténtica innovación, dado que se convierte en un catalizador de la energía creativa dispersa en el ecosistema digital, ya sea por parte de profesionales o amateurs.

Os expongo resumidamente las características de los dos pilares en los que se basa esta innovación de Apple para el sector editorial.

Características de iBooks 2

• Diseñados específicamente para ser visualizados en iPad (una forma de impulsar las ventas de este dispositivo).

• Permiten a los usuarios subrayar textos y tomar notas.

• A la hora de visualizar estos iBooks, el alumno podrá descartar el texto y acceder únicamente al material multimedia (videos, fotografías, animaciones).

• Incorporan un buscador para hacer la navegación más rápida.

• El glosario será más accesible ya que pinchando en el término que desconozcamos podremos saber su significado directamente.

• Permiten la creación de fichas de estudios con las anotaciones que realicen los propios usuarios.

• Pueden contener actividades de autoevaluación.

• Únicamente comercializables a través de iBookStore.

• Tendrán un precio de 14,99 dólares o inferior (el precio, además de la interactividad, puede ser una de las razones que estimulen las ventas).

Características de iBooks Author

• Ofrece varias plantillas o templates (actualmente 6).

• Permite incluir 7 tipo de objetos interactivos (en este post encontraréis más detalles).

• Se pueden importar trabajos editados en otros soportes.

• Auto formato de texto. El texto se ajusta a los elementos multimedia que incrustes en pantalla.

• Es posible insertar widgets usando la suite ofimática de Apple o usando Javascript/HTML.

• Permite trabajar el contenido en Word y luego importarlo. iBook Author reconoce automáticamente los capítulos y los separa en nuestro libro.

Aprovecho para enlazaros un interesante videotutorial donde se describen las principales opciones de la interfaz gráfica de la herramienta.

Socios del proyecto

Apple ha contado con socios como McGraw-Hill, Pearson y Houghton Mifflin Harcourt. Según he podido leer en otros blogs, esas compañías tienen cerca del 90% de los libros de texto comercializados en Estados Unidos, por lo que no es difícil intuir que estas empresas del sector editorial se han visto “obligadas” a reinventarse ante el tsunami que representan estos nuevos formatos.

Algunas reflexiones…

No quisiera pasar por alto que estos libros “enriquecidos” que prometen ofrecer una nueva experiencia de aprendizaje gracias a la combinación de diferentes elementos multimedia e interactivos, no son nada nuevo ya que este formato ha sido y sigue siendo ampliamente utilizado en el sector eLearning para el desarrollo de contenidos formativos. Y quisiera insistir en este matiz, es decir, hablo de contenidos y no de cursos, porque utilizar este término (curso) nos llevaría a tener en cuenta otros aspectos como la tutorización, la evaluación, el aprendizaje social inherente a ciertos programas de formación, etc. Así pues, estos libros multimedia son “el mismo perro pero con distinto collar”.

El efecto “Wow” de Apple atraerá a un número importante de creadores “amateurs”, lo que a buen seguro nos deparará interesantes sorpresas. Ahora bien, consustancial a este fenómeno es el hecho de que se pueda generar un efecto de “mediocridad masiva”. Por tanto, la calidad de los elementos multimedia será un elemento diferenciador entre el amplio catálogo de títulos publicados. En este sentido, lejos de convertirse en una amenaza para los profesionales del sector (autores, editores, guionistas, diseñadores, programadores, etc.), éstos tienen una oportunidad para hacer valer sus conocimientos y medios técnicos a través de un nuevo canal, pero eso sí, en un entorno altamente competitivo.

Si queréis ampliar información, aquí tenéis el enlace a la Keynote de la presentación de Apple.

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