Hábitos digitales saludables y seguridad en la Red

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Imagen tomada de http://www.sxc.hu/

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Todos vivimos bajo una constante amenaza, la de ver vulnerada nuestra seguridad en la Red. De hecho, leemos cada vez con más frecuencia titulares como este: ”En febrero se registraron 27.463 ataques de robo de identidad“. Ingenuamente tendemos a pensar que a nosotros no nos pasará pero éste y otros riesgos son inherentes al hecho de vivir conectados a Internet. La solución pasa por ser bastante obvia, no estar conectados pero ¿estamos dispuestos a prescindir de Internet a cambio de preservar nuestra seguridad? Reconozcámoslo, ni de broma. Las ventajas superan con creces los riesgos que asumimos y además éstos son fácilmente minimizables si adoptamos unos hábitos digitales saludables.

Tipos de ciberdelincuencia

Nadie pone en duda que el crimen digital va en aumento y por eso algunas estimaciones indican que el mercado de la Seguridad Digital de 63.700 millones de dólares en el 2011, pasará a los 120.100 millones de dólares en el 2017.  Pero ¿a qué nos referimos exactamente con el término ciberdelincuencia? Pues a un fenómeno que adopta formas muy distintas que van desde el ciberacoso hasta el fraude online. En el caso del ciberacoso se trata de usar información electrónica para acosar digitalmente a un individuo o grupo a través de ciertos ámbitos de actuación como el académico, el profesional o el emocional/amoroso. Solo cuando se produce entre menores (tanto acosador como acosado) es cuando se denomina ciberbullying.

En cuanto al fraude online, los formatos más habituales que podemos encontrar son:

  • Phishing. Se trata literalmente de “pescar” claves o datos personales de los internautas sirviéndose de aplicaciones idénticas a las originales para que el usuario muerda el anzuelo e introduzca inocentemente sus datos. Estas webs o aplicaciones simuladas son conocidas como scam o fake y dada la poca atención que prestamos a ciertos elementos de la pantalla no resultaría difícil caer en este tipo de engaños (dicho sea de paso España ocupa la posición nº 12 en el ranking mundial de phising).
  • Pharming. Consiste en sustituir el sistema de resolución de nombres de dominio (DNS) o el archivo hosts del sistema operativo para conducir al usuario a una página web falsa. Como en el caso anterior, la escasa atención que ponemos ante determinados interfaces que nos resultan familiares se convierte en una importante brecha de seguridad ya que tendemos a introducir nuestros datos casi por inercia.

Otros casos habituales de fraude online consisten en captar personas mediante Internet (correo electrónico, chats, etc.) empleando ganchos del tipo “trabajar cómodamente desde casa a cambio de beneficios muy altos”, premios de lotería o donaciones a las que se accede previo envío de dinero, etc. (véase el clásico timo nigeriano). El fraude basado en la promesa de trabajar cómodamente desde casa a cambio de ciertos beneficios consiste en algo tan simple como recibir cantidades de dinero en tus cuentas bancarias, quedarte con un porcentaje por la gestión y enviar el resto a otra cuenta diferente, de modo que el dinero queda blanqueado. Como puedes imaginar, alguien con conocimientos para entrar en una cuenta bancaria ajena no sería tan gili…. como para ordenar una transferencia a su propia cuenta por lo que se sirven de estos estos “muleros”.

Ingeniería social

Esta técnica que se utiliza en seguridad informática consiste en explotar la mayor vulnerabilidad de todo sistema, el factor humano. Somos vulnerables porque somos predecibles y así lo defiende uno de los hackers más famosos, Kevin Mitnick, quien argumenta su postura en base a cuatro principios:

  1. Todos queremos ayudar.
  2. El primer movimiento es siempre de confianza hacia el otro.
  3. No nos gusta decir No.
  4. A todos nos gusta que nos alaben.

Hábitos saludables

La principal defensa que podemos tener ante estos posibles ataques es la educación. Solo siendo conscientes de los peligros a los que estamos expuestos es como podemos prevenirlos o actuar en consecuencia.

A la hora de proteger los datos alojados en nuestro equipo podemos tener en cuenta las siguientes recomendaciones relacionadas con tu router:

  • Utiliza un cifrado WPA/WPA2 – PSK. Aquí puedes ver cómo hacerlo
  • Cambiar el SSID. Aquí puedes ver un ejemplo de cómo hacerlo en un router Linksys
  • Cambia la clave por defecto del router. Pulsa aquí si quieres ver un vídeotutorial.
  • Emplea un filtrado por IP o Mac. Aquí tienes un breve tutorial.
  • Modifica la contraseña de tu punto de acceso.

En cuanto a las contraseñas que utilizamos en la Red (correo electrónico, redes sociales, etc.), para poner las cosas difíciles a los malos ten en cuenta lo siguiente:

  • Utiliza una contraseña distinta para cada plataforma o acceso.
  • Que tenga al menos 8 caracteres.
  • Combina mayúsculas, números y símbolos (~ ! @ # $ % ^ & * ( ) _ – + = { } [ ] \ | : )

Además de los consejos anteriores te recomendaría que tuvieses en cuenta otro pequeño detalle, la webcam. La tengas integrada en tu equipo o conectada como un periférico,  para un ciberdelincuente podría ser una ventana a tu intimidad como si de Gran Hermano se tratase. El remedio es bien sencillo, desconéctala o cubre la lente con una tirita cuando no la estés usando ;)

Un evento muy especial

El pasado viernes 10 de mayo tuve ocasión de presentar en Binaris una conferencia titulada “Hacking, fraude online y seguridad informática“. Fue un evento muy especial por varias razones pero de todas ellas destaca sin duda la figura del ponente. Jorge Websec, un joven de 18 años, profesional seguridad informática y socio fundador de una de las empresas del sector llamada Quantika14 nos desveló algunos de los secretos de la Red y lo hizo con la frescura, la naturalidad y el descaro (sanamente entendido) de quien está en la flor de la vida pero ha vivido muy deprisa e intensamente tras una pantalla y un teclado de ordenador. Sus muchos conocimientos son en buena parte debido sus experiencias vitales tanto en el ecosistema digital como fuera de él. No se trata de un experto al uso, no es el fruto de un sistema educativo trasnochado sino alguien que ha sabido encauzar, a través de la tecnología, su tendencia natural a la curiosidad y como consecuencia al aprendizaje continuo. En definitiva, un joven profesional con grandes inquietudes y con la madurez suficiente como para haber aprendido de los errores tanto propios como ajenos en la jungla de Internet. Un auténtico hacker del sistema. Más como él.

Os dejo el vídeo del evento…

6 cosas que nos enseñan los MOOCs

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A pesar del gran impacto mediático de los MOOCs, la mayoría de estas experiencias de aprendizaje han supuesto escasa o nula innovación en lo que se refiere a aspectos metodológicos. Digo la mayoría porque bajo el término MOOC se esconden dos enfoques bien distintos como explicaré a continuación. Por un lado tenemos aquellos cursos diseñados para que los alumnos fagociten determinados contenidos elaborados previamente y realicen actividades que bien pueden ser de carácter individual o colectivas. Este formato de curso es conocido como xMOOC. Hasta aquí nada nuevo que no se viniese haciendo desde hace tiempo en la modalidad eLearning. En el lado opuesto encontramos aquellos cursos que parten de una concepción del aprendizaje que toma como eje central el intercambio de conocimientos y experiencias entre los participantes. Estaríamos hablando de los cMOOC, es decir, experiencias de aprendizaje concebidas desde un enfoque conectivista como el que defienden autores como George Siemens y Stephen Downes, entre otros. Por tanto, las diferencias metodológicas entre ambas propuestas son más que evidentes ya que en el modelo xMOOC no se exprime el carácter colectivo y social del aprendizaje que es precisamente la esencia y razón de ser de los cMOOC.

MOOCs 4

Pero centrémonos en los xMOOCs, el formato más generalizado que ha logrado extenderse como la pólvora gracias al carácter abierto y gratuito de estos cursos, a las temáticas de corte vanguardista en las que se apoyan y a las instituciones de prestigio que los avalan. Bajo mi punto de vista, algunos rasgos que han contribuido a su rápida difusión son los que vemos a continuación:

1. Uso de una tecnología transparente y sencilla
Un buen ejercicio mental para entender de qué estoy hablando es pensar en los primeros LMS empleados en el sector eLearning. El esnobismo tecnológico de la industria en los primeros tiempos nos llevó a desarrollar soluciones demasiados complejas para el usuario final, en parte debido a que en esta fase tan incipiente se estaba experimentando con la tecnología y en parte porque se pensaba que “cuantos más extras mejor”. Y problemas como los que vemos más abajo no tardaron en aparecer:

  • Plataformas que requerían de un ancho de banda superior al que poseían la mayor parte de los usuarios.
  • Entornos tecnológicos poco intuitivos que dispersaban la atención del alumno.
  • Necesidad de instalar plug-ins para que el sistema funcionase correctamente.
  • Limitaciones en el número de usuarios que podían conectarse simultáneamente.
  • Contenidos escasamente motivantes basados en texto e imagen fija. ¿Streaming? Por aquellos entonces esta tecnología no estaba suficientemente optimizada y por tanto los elementos multimedia eran muy limitados.

Actualmente, los MOOCs se apoyan en entornos tecnológicos basados en la sencillez. No quiero decir con esto que la tecnología que utilicen sea simple sino que su apariencia para el usuario final es sencilla, clara y sin ambages.

2. Si puedes explicar algo en vídeo no utilices texto
Podemos observar que la mayor parte de los xMOOCs se estructuran en torno a una serie de clases magistrales grabadas en un pseudodirecto. En estas grabaciones se prescinde de cualquier elemento visual accesorio y las explicaciones del profesor se alternan únicamente con ciertas demostraciones prácticas o recursos complementarios para reforzar el contenido. A pesar de que el resultado es un producto audiovisual de producción “amateur” podremos encontrar vídeos muy interesantes dependiendo de la capacidad pedagógica del docente.

3. Si es breve dos veces bueno
La duración de los vídeos no es una cuestión baladí y de hecho la gran mayoría de ellos no exceden de los 10 minutos. Para que ésto sea así cada vídeo desarrolla habitualmente un único concepto por lo que estas unidades mínimas de conocimiento terminan conformando una estructura escalable muy interesante.

4. Evaluación entre pares
Otra cosa que podemos observar en los MOOCs son formas de evaluación alternativas poco utilizadas hasta el momento en el ámbito del elearning. Hablamos, por ejemplo, de la evaluación entre pares. Este modelo de evaluación orientado al aprendizaje resulta especialmente adecuado en determinados contextos y los resultados logrados hasta el momento así lo demuestran. Por ejemplo, cuando un grupo de personas puntúa al resto de compañeros sobre una base de criterios relevantes se consigue, entre otras cosas, estimular el pensamiento reflexivo además de promover la colaboración y cooperación tan necesarias en estas experiencias de aprendizaje.

5. La diversidad como valor añadido
A pesar de que los xMOOCs no centran su estrategia en la construcción colectiva de conocimiento, estos cursos permiten la confluencia de personas de muy distinto perfil y procedencia en un mismo espacio virtual, y en torno a una temática común. Esta diversidad cultural podría ser una de las grandes ventajas de este modelo pero cabe plantearse hasta qué punto se produce una auténtica trasferencia de conocimientos entre los participantes.

A partir de mi experiencia profesional a lo largo de estos años me atrevería a decir que la mayor parte de los alumnos siguen mostrando, aún hoy en día, comportamientos típicamente individualistas en su proceso de aprendizaje. La falta de hábito, la escasa disponibilidad de tiempo, la propia barrera idiomática, etc. pueden ser algunos de los motivos tras los que se esconde la falta de participación en las actividades colectivas propuestas en los MOOCs. Pero podemos valorar otro dato aún más significativo: aproximadamente solo el 10% de los alumnos logran finalizar con éxito (este tema bien merecería otro post).

MOOCs

6. El tamaño sí importa

No hablamos de decenas o cientos sino de miles de alumnos. Ante tal magnitud, este modelo de enseñanza en línea está incorporando nuevas reglas del juego que afectan al rol de formador, a las herramientas de comunicación utilizadas, a los métodos de evaluación, etc. Además resulta evidente que con este volumen de alumnos la personalización de estas experiencias de aprendizaje no está al alcance del formador por lo que la tecnología se vislumbra como el aspecto que permitirá impactar en el alumno para cubrir ésta y otras carencias. En este sentido me atrevería a decir que  la gamificación y las analíticas de aprendizaje podrían encontrar aquí un interesante campo de aplicación ¿qué opinas?

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Buscando el equilibrio en la educación: familia y sociedad

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Educar a un niño requiere de mucha paciencia, sobre todo para el niño.

Padres y madres son los principales educadores y cuanto antes tomemos conciencia de ello mejor será para el futuro de nuestros hijos. Por desgracia, el frenético devenir de nuestras vidas, la utópica conciliación familiar y la escasa implicación de muchos padres y madres en el desarrollo madurativo de sus hijos distorsiona la función que debe cumplir la escuela, es decir, apoyar, reforzar y complementar la educación del menor. Pero antes de seguir conviene aclarar, de manera muy breve, el concepto de educación, esto es, un proceso bi-direccional mediante el cual se transmiten conocimientos, costumbres, valores y formas de actuar. En definitiva, un proceso tan amplio y complejo que requiere de la participación activa y constante de distintos actores. Esta realidad se contradice con la conducta de muchos padres que pretenden delegar en la escuela, y por tanto, en los profesores, gran parte de la responsabilidad sobre la educación de los hijos. El resultado no es otro que el de convertir la escuela en una especie de parking en el que muchas familias depositan al niño cuando inicia su etapa escolar para recogerlo cuando ya han alcanzado la mayoría de edad. Si a esta situación le sumamos la continua pérdida de autoridad de los docentes, el panorama termina siendo devastador.

Este modelo de familia en el que los padres desatienden sistemáticamente su responsabilidad como educadores trae consecuencias muy negativas para el niño desde edades tempranas. Da igual que intentemos acallar conciencias pretendiendo matricular a los hijos en colegios de prestigio o pagar por acceder a más y mejores servicios educativos. Su impacto será escaso o nulo si la educación no se entiende como un continuo en el que la escuela tan solo es un eslabón más de la cadena. Es necesario asumir que la educación no tiene ni horario ni espacios definidos, que no empieza a las 8 y termina a las 3, y por tanto, no se restringe al ámbito escolar. En este sentido, me parece oportuno traer a colación una de las excusas que más a menudo escuchamos: “los niños pasan la mayor parte del día en la escuela”. Pues bien, lo cierto es que pasan allí menos del 20% de su tiempo (dato extraído de “La Educación del siglo XXI”). Por tanto, solo teniendo en cuenta esta distribución de tiempo deberíamos llegar a la conclusión inequívoca de que las escuelas no pueden ni deben asumir toda la responsabilidad sobre la educación de los jóvenes.

Algunas causas

Los adultos estamos especialmente expuestos a numerosos estresores en nuestro día a día. La situación laboral, económica, de pareja, etc. pueden provocar una tensión acumulativa difícil de gestionar. Por ejemplo, la vida profesional activa de padres y madres, con agotadoras e interminables jornadas de trabajo, es una variable que no facilita las cosas. No es difícil entender que al final de la jornada, cuando muchos padres y madres vuelven a casa, la energía consumida durante el día les deja al borde de la extenuación. En el lado opuesto, las familias que atraviesan una situación de desempleo tampoco tienen las cosas más fáciles ya que la falta de esperanza por encontrar nuevos horizontes profesionales puede mermar la autoestima además de los ingresos, y por tanto, también tiene su impacto en la relación que mantenemos con los hijos. En definitiva, todas ellas son situaciones que pueden desencadenar las primeras brechas en la educación, especialmente cuando los padres se sienten tan agotados física o emocionalmente que su único objetivo durante la convivencia paternofilial es “niño, no me molestes”. Uno de los síntomas de que esto está sucediendo es cuando los padres empiezan a someterse a los deseos y caprichos de los hijos sin valorar las consecuencias a medio y largo plazo. Pero ¿es una excusa el cansancio? Me temo que no. Como tantas otras cosas en la vida, la educación de los hijos es una cuestión de actitud y sobre todo de responsabilidad.

Los padres inteligentes ponen límites a la libertad de sus hijos.

Otro de los aspectos que debemos tener en claros es que la calidad de la educación de los hijos no depende tanto de las horas que pasamos con ellos sino de la constancia y rigor con que intentamos educarles. Reconozcámoslo, educar es muy duro porque exige grandes dosis de esfuerzo y sacrificio. Hay que dar explicaciones y argumentos al niño para que comprenda porqué actuamos de una determinada manera, hacerle cumplir unas normas de convivencia, y dedicar tiempo a escucharles y a atender sus necesidades emocionales.

Crisis de valores

Existe un problema muy serio en los valores y actitudes que inculcamos a nuestros jóvenes pero no en la escuela sino sobre todo, y principalmente, en las familias y en la sociedad en general. ¿Transmitimos la idea de esfuerzo, de constancia, de responsabilidad? La ley del todo vale mientras mi hijo sea feliz es el principio básico sobre el que muchos padres construyen su relación con el menor. Sin duda, la manera más eficaz de inculcarles actitudes propias de un hedonismo patológico que, parafraseando a Gabriel García Márquez, serían la “crónica de un fracaso anunciado”.

No les evites a tus hijos las dificultades de la vida, enséñales a superarlas. Louis Pasteur

En resumen, más allá del papel que juegan padres y madres, personalmente creo que el concepto que debemos integrar en nuestra vida cotidiana es el de educación en sociedad trascendiendo los límites propios de las familias y de los centros educativos. Todo está interrelacionado y cabría preguntarse si la sociedad que tenemos actualmente es la causa, la consecuencia o una compleja combinación de ambos factores. Lo que tengo claro es que todos jugamos un papel en la sociedad, y por tanto, los valores y actitudes que emanan de ella son un reflejo de lo que somos y de lo que aportamos como individuos. ¿Qué opinas?

El secreto del comportamiento humano es que no está determinado por los genes, sino esencialmente por el entorno. Craig Venter (primer investigador en secuenciar el genoma humano).

Profesionales más demandados en la economía digital: es sólo una cuestión de actitud

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foto 1En el último post hablaba sobre “las habilidades digitales como factor clave en la empleabilidad”  y ponía de relieve la bolsa de empleo que representa el sector de las TIC. Pues bien, viene a colación citar un interesante estudio presentado el pasado mes de febrero y promovido por la Fundación de Tecnologías de la Información (FTI) de AMETIC y el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) cuyo objetivo era identificar y definir los perfiles profesionales más demandados en el ámbito de los Contenidos Digitales en el periodo de tiempo 2012 – 2017. Creo que a nadie sorprenderá leer en dicho documento que entre los perfiles más demandados se encuentran los siguientes:

  • Especialista en Marketing Digital
  • Community Manager
  • Programador
  • Diseñador

Todos estos perfiles poseen rasgos diferenciadores propios de la labor que desempeñan pero coinciden en que están íntimamente ligados a la Red e intervienen en las cadenas de valor de la mayoría de los sectores de la Economía Digital. Dicho de otra forma, los conocimientos en posicionamiento online, ejecución e implantación de estrategias digitales, poseer habilidades para la transmisión y recepción de información de acuerdo al medio social al que se dirige, así como la capacidad de ser altamente creativos en el diseño gráfico y web son aspectos cada vez más valorados en las empresas. Esto significa que, a priori, que las personas que cumplen este perfil gozan actualmente de un mayor grado de empleabilidad pero la pregunta es ¿hasta cuándo?

El mercado de trabajo del siglo XXI se caracteriza por su carácter mutante. Nuevas profesiones, relaciones laborales, modelos productivos, etc. están transformando nuestro mundo conocido como consecuencia de la necesidad de innovar constantemente. Y estos ciclos de innovación tienden a ser cada vez más cortos. Como veíamos antes, una de sus consecuencias es la aparición de nuevos perfiles profesionales que se convierten en la esperanza laboral para muchos jóvenes pero conviene analizar la ventana de tiempo que tienen estos perfiles profesionales para tener esta ventaja competitiva frente a otros profesionales.

El efecto llamada que provocan estas profesiones “filón” se traduce en que en poco tiempo exista una saturación de profesionales difícilmente asumible por el mercado de trabajo. Por esta razón, como si de una partida de ajedrez se tratase, debemos estar muy atentos al siguiente movimiento del mercado de trabajo, y si podemos anticiparnos mucho mejor. Creo que nadie pone en duda que la capacidad de adaptación es esencial pero recuerda lo más importante, “hoy en día, la diferenciación no está en el currículum sino en la ACTITUD”.

“Las actitudes son más importantes que las aptitudes.” Winston Churchill (1874-1965)

Las habilidades digitales como factor clave en la empleabilidad

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Tiempo para darle una pensadita: todo el que quieras dedicarle ;)

70311_mind_the_gapEn Europa, 700.000 puestos vacantes en el ámbito TIC no podrán ser cubiertos por falta de la formación adecuada. Datos de este calibre deberían hacer sonrojar a los políticos de varios países de la Unión Europea porque evidencian una brecha enorme entre los conocimientos y competencias profesionales que demanda el mercado de trabajo, y lo que los ciudadanos reciben a través de las vías formales de formación. Esta circunstancia es una muestra más de que la sociedad está fragmentada y avanza, como mínimo, a dos velocidades bien distintas, la analógica y la digital. En el caso particular de España puede confundir el hecho de que seamos líderes europeos en penetración de smartphones y casi tripliquemos la media mundial en venta de tablets (y me atrevería a afirmar lo mismo con la adquisición de televisores LCD), pero mucho me temo que no pasamos de ser meros consumidores de tecnología. Por tanto, no nos engañemos con estas estadísticas :( . El siguiente paso o mejor dicho el primero que debería dar cualquier país es generar un tejido social e empresarial altamente cualificado que sea capaz de impulsar  la innovación en todos sus sectores productivos. Y cuando hablamos de innovación no debemos caer en el error de pensar únicamente en clave tecnológica sino en toda evolución que tenga su impacto en cualquier rama del saber. Pero alcanzar este objetivo de alta cualificación de los ciudadanos exige que los profesionales que nos dedicamos a la educación y a la formación tengamos, si no más, al menos idéntico nivel de exigencia en nuestra práctica profesional. Podríamos debatir largo y tendido sobre esta cuestión, ¿verdad?

Pero retomemos el dato inicial y volvamos a la tendencia tecnocrática de la sociedad contemporánea. Resulta innegable que en pleno siglo XXI las personas deben poseer unas mínimas habilidades digitales. Apoyándome en lo que afirma Neelie Kroes, vicepresidenta de la Comisión Europea, uno de cada cinco trabajadores requiere conocimientos avanzados en tecnologías de la información y la comunicación, mientras que el 90% necesitan habilidades básicas en este campoDesde mi experiencia profesional me atrevo a decir que aún estamos lejos de alcanzar ese objetivo y el sentido común me lleva a pensar que si no se toman medidas estructurales sobre el sector de la formación, la fractura social será cada vez mayor. Es cierto que se han acometido reformas importantes pero me temo que el sistema educativo seguirá languideciendo ante la falta de agilidad. Viene al caso recordar aquel viejo refrán de que “las cosas de palacio van despacio”, a veces demasiado despacio…

Si de algo podemos estar seguros es de que el ritmo al que avanza todo lo relacionado con el ecosistema digital nos obliga a dar una respuesta formativa con la misma agilidad y velocidad con la que mutan estos conocimientos. Pero la cosa no queda ahí. Resulta paradójico observar otro error común en ciertos procesos de formación de nuestros días y que consiste en enfocar los programas académicos hacia el desarrollo de capacidades técnicas obviando el entrenamiento de las capacidades creativas y las habilidades cognitivas de orden superior. ¿Acaso aprender a pensar, a crear y a ir más allá de lo evidente no es hoy más imprescindible que nunca?