Características de Lore (antes Coursekit) y cómo utilizarlo en el ámbito corporativo

Tiempo estimado de lectura: 2 minutos

Después de analizar muchas plataformas durante años, me ha sorprendido gratamente el diseño y experiencia de usuario de  Lore (antes Coursekit) y quisiera compartir contigo algunas impresiones. Antes de continuar y para sentar las bases de lo que diré a continuación haré una pequeña aclaración: es un espacio web GRATUITO (primer punto a su favor).

Al margen de la cuestión económica, nada desdeñable en los tiempos que corren, no pretendo defender que sea el mejor entorno de aprendizaje que he visto hasta el momento porque las necesidades de cada empresa o institución educativa pueden ser muy variadas y, por tanto, requerir de un planteamiento metodológico y técnico distinto. Ahora bien, estoy convencido de que es una magnífico entorno para construir y compartir conocimiento que dará mucho que hablar en los próximos meses. Veamos algunas de sus características…

Como primera cuestión señalaría su diseño de interfaz extremadamente claro y limpio. No quiero decir con esto que se haya despreciado el aspecto estético. Muy al contrario, le han dado la importancia justa y necesaria para convertir a esta plataforma en un entorno de aprendizaje agradable a la vista, sin entorpecer o robar protagonismo a los contenidos. Nada de fuegos artificiales. El foco de atención está orientado hacia los contenidos que se pueden volcar a través de las herramientas que incorpora. Todo ello lo convierte en un espacio web con gran usabilidad.

Resumo brevemente sus elementos más destacables:

  • Visualización de contenidos en un “stream”. Similar al muro que encontramos en numerosas redes sociales como Facebook, Google+ o Twitter.
  • Genera conversación a través del intercambio fluido de ideas a partir de cada elemento de contenido.
  • Permite el “voto social” con el botón “Like”.
  • Puede embeber vídeos de diferentes servidores (Youtube, Vimeo, Hulu,….).
  • Autorrelleno de campos para libros recomendados con solo introducir el ISBN (además embebe la miniatura del libro).
  • La opción blog permite publicar post que contengan imágenes, vídeos, etc.
  • Filtrado de piezas de contenido en función de diferentes criterios de búsqueda (formato, fecha de publicación, tags, etc.).
  • Incorpora un buscador por palabras.
  • Cuaderno de calificaciones personalizable por el formador.
  • Ideal para trabajar online cuestiones que se hayan tratado durante sesiones presenciales.
  • Notificacionespush“.
  • Posibilidad de notificar por email las actualizaciones de contenido.
  • Matriculación masiva mediante link o a través de invitaciones personalizadas.

Pues bien, dicho lo anterior y aplicado a la realidad de una empresa, es el momento de plantearnos qué hacer con una herramienta de este calado. Algunos podrán pensar que es un entorno ideal para impartir cursos de formación. Obviamente es una posibilidad pero mi sugerencia tras analizar la herramienta es ir un paso más allá. Mi posición no estaría tan orientada hacia el enfoque dirigido de la formación, tal como se ha venido entendiendo hasta el momento, sino más bien en canalizar la energía creativa de una empresa, o mejor dicho, de las personas que la componen, a través de un espacio en el que poder compartir conocimientos y experiencia. Recordemos que “el 70% de lo que aprendemos proviene de nuestra experiencia en el puesto de trabajo y a través de comunidades informales de aprendizaje”.

El objetivo es provocar sinergias que vayan más allá de la propia estructura interna de una empresa. Dicho de otro modo, si extrapolamos al plano empresarial el concepto de inteligencia colectiva, es facilitar un cambio de cultura que significa una transición del “yo” al “nosotros”, es decir, dejar de hablar de los méritos o fracasos de un departamento concreto para empezar a hablar de lo que una comunidad global, en este caso la empresa, ha logrado. Porque al fin y a la postre todo está interconectado. En relación con  esto último,  os recomiendo la lectura de un fantástico libro, “Linked“, de Albert Lászlo Barabási.

Para descargar el primer capítulo del libro puedes pulsar aquí.

iBooks 2: el amateurismo entra en el sector editorial

Tiempo de lectura aprox.: 3 minutos
Duración estimada vídeos: 10 minutos

Con el anuncio del nuevo iBook 2, Apple lanza un órdago a su principal rival en el mercado editorial, Amazon y su dispositivo de lectura Kindle.

Como ya nos tiene acostumbrados la compañía de la manzana, este nuevo formato de libro digital representa una innovación en la experiencia de usuario, pero no solo desde el punto de vista del lector sino también desde la parte que afecta al desarrollador de contenidos, ya que de manera paralela han publicado con carácter gratuito la herramienta de autor (iBooks Author). Sin duda, este movimiento estratégico supone tocar las entrañas de la industria editorial a través de su exitosa fórmula de la App Store. Un modelo de negocio que ofrece la posibilidad de que cualquier usuario pueda crear sus propios desarrollos, en este caso iBooks, y que pueda comercializarlos posteriormente obteniendo beneficios económicos por ello. Así pues, bajo este modelo, los propios desarrolladores se convierten en la autentica fuerza motriz de la compañía, generando una rotación de productos y servicios difícilmente alcanzable en otros esquemas empresariales. Conviene saber que Apple se reserva un porcentaje del precio de venta (30%), permitiendo que el trozo más grande del pastel vaya directamente al bolsillo del desarrollador. En el modelo editorial tradicional, los porcentajes están invertidos ya que la empresa que publica es la que obtiene los mayores beneficios. Por tanto, me atrevo a decir que este modelo de “dos lados” representa la auténtica innovación, dado que se convierte en un catalizador de la energía creativa dispersa en el ecosistema digital, ya sea por parte de profesionales o amateurs.

Os expongo resumidamente las características de los dos pilares en los que se basa esta innovación de Apple para el sector editorial.

Características de iBooks 2

• Diseñados específicamente para ser visualizados en iPad (una forma de impulsar las ventas de este dispositivo).

• Permiten a los usuarios subrayar textos y tomar notas.

• A la hora de visualizar estos iBooks, el alumno podrá descartar el texto y acceder únicamente al material multimedia (videos, fotografías, animaciones).

• Incorporan un buscador para hacer la navegación más rápida.

• El glosario será más accesible ya que pinchando en el término que desconozcamos podremos saber su significado directamente.

• Permiten la creación de fichas de estudios con las anotaciones que realicen los propios usuarios.

• Pueden contener actividades de autoevaluación.

• Únicamente comercializables a través de iBookStore.

• Tendrán un precio de 14,99 dólares o inferior (el precio, además de la interactividad, puede ser una de las razones que estimulen las ventas).

Características de iBooks Author

• Ofrece varias plantillas o templates (actualmente 6).

• Permite incluir 7 tipo de objetos interactivos (en este post encontraréis más detalles).

• Se pueden importar trabajos editados en otros soportes.

• Auto formato de texto. El texto se ajusta a los elementos multimedia que incrustes en pantalla.

• Es posible insertar widgets usando la suite ofimática de Apple o usando Javascript/HTML.

• Permite trabajar el contenido en Word y luego importarlo. iBook Author reconoce automáticamente los capítulos y los separa en nuestro libro.

Aprovecho para enlazaros un interesante videotutorial donde se describen las principales opciones de la interfaz gráfica de la herramienta.

Socios del proyecto

Apple ha contado con socios como McGraw-Hill, Pearson y Houghton Mifflin Harcourt. Según he podido leer en otros blogs, esas compañías tienen cerca del 90% de los libros de texto comercializados en Estados Unidos, por lo que no es difícil intuir que estas empresas del sector editorial se han visto “obligadas” a reinventarse ante el tsunami que representan estos nuevos formatos.

Algunas reflexiones…

No quisiera pasar por alto que estos libros “enriquecidos” que prometen ofrecer una nueva experiencia de aprendizaje gracias a la combinación de diferentes elementos multimedia e interactivos, no son nada nuevo ya que este formato ha sido y sigue siendo ampliamente utilizado en el sector eLearning para el desarrollo de contenidos formativos. Y quisiera insistir en este matiz, es decir, hablo de contenidos y no de cursos, porque utilizar este término (curso) nos llevaría a tener en cuenta otros aspectos como la tutorización, la evaluación, el aprendizaje social inherente a ciertos programas de formación, etc. Así pues, estos libros multimedia son “el mismo perro pero con distinto collar”.

El efecto “Wow” de Apple atraerá a un número importante de creadores “amateurs”, lo que a buen seguro nos deparará interesantes sorpresas. Ahora bien, consustancial a este fenómeno es el hecho de que se pueda generar un efecto de “mediocridad masiva”. Por tanto, la calidad de los elementos multimedia será un elemento diferenciador entre el amplio catálogo de títulos publicados. En este sentido, lejos de convertirse en una amenaza para los profesionales del sector (autores, editores, guionistas, diseñadores, programadores, etc.), éstos tienen una oportunidad para hacer valer sus conocimientos y medios técnicos a través de un nuevo canal, pero eso sí, en un entorno altamente competitivo.

Si queréis ampliar información, aquí tenéis el enlace a la Keynote de la presentación de Apple.

The Long Tail y el poder de la diversidad en el entorno digital del e-learning

Tiempo estimado de lectura: 2 minutos
Duración video: 9 minutos

Un libro para reflexionar en los tiempos que corren es “The Long Tail” de Chris Anderson. La larga cola, como sería su traducción al castellano, representa lo que podríamos definir como “la fuerza de muchos poquitos”, es decir, un modelo de negocio completamente distinto al que tradicionalmente se ha venido defendiendo en las empresas y que se resume  en “vender grandes volúmenes de un número limitado de artículos”, favoreciendo de esta forma las economías de escala y el consecuente rendimiento. El autor de este libro defiende la idea de que el nuevo entorno digital ha modificado las leyes de distribución y las reglas del mercado. La virtualización de ciertos productos y/o servicios abre las puertas a nuevos nichos de mercado y conlleva, según el autor, una reducción en el coste de almacenaje y distribución. En este punto es donde de manera recurrente se ejemplifica el caso de Amazon, que obtiene entre el 25 y 30 % (más del 60%, según otras fuentes) de sus ingresos de la venta de libros que no son los habituales superventas (no es de extrañar cuando hablamos de mercado globalizado y de diversidad).

La “long tail” de un proveedor de e-learning

En el caso del sector del e-learning no estamos exentos de ciertos costes de almacenaje y distribución por el hecho de que el modelo de negocio esté basado en la Web. Si queremos ofrecer un buen servicio de e-learning, además de contar con profesionales de la formación en sus diferentes vertientes de gestión, coordinación, impartición, etc. es fundamental disponer de una infraestructura tecnológica que garantice rapidez y seguridad en los accesos a nuestros contenidos y plataformas (la conocida fórmula 24×7). Por tanto, en el aspecto técnico caben dos opciones, tener de forma propietaria la infraestructura material necesaria, o bien, adoptar cualquier solución de outsourcing. En cualquiera de estos casos la inversión es importante, aunque bien es cierto que la versatilidad y flexibilidad de este modelo on-line no admite comparación con la formación presencial, supeditada a unas limitaciones geográficas y físicas obvias. Superadas estas limitaciones del modelo presencial, mi reflexión es que los proveedores de e-learning, por inercia empresarial, siguen fijando su atención en los cursos estrella, a menudo despreciando aquellos otros contenidos que quizá hayan tenido un menor impacto pero que conforman un extenso catálogo (long tail) que, frecuentemente, es difícil de gestionar incluso para los propios equipos comerciales.

¿Cómo poner en valor la “long tail”?

El entorno digital nos permite proporcionar al usuario (particular o empresas) vías para explorar y encontrar aquello que buscan y necesitan. Disponemos de diferentes herramientas capaces de segmentar a nuestra audiencia y ofrecer la respuesta más adecuada en función de sus características, como en el caso de las campañas de Google Adwords. Pero existen otras alternativas que pasan por el uso métodos más tradicionales como los catálogos online, las recomendaciones (por ejemplo, “Las personas que hicieron este curso también se interesaron por …”, “Otros cursos relacionados son…”) o la sindicación de contenidos (RSS) que permite a las personas interesadas recibir información sobre cursos, etc. Y no podemos olvidar las posibilidades que ofrecen los Social Media en la viralización rápida y masiva de información, bien sea a través de una estrategia proactiva del proveedor o bien a través de la compartición voluntaria de información de los propios usuarios cuando realizan un curso. En definitiva, el denominado marketing de tercera generación, en el que la empresa tiene un papel casi secundario y simplemente provoca los estímulos necesarios para que el boca a boca (efecto WOM, siglas de Word of Mouth) se expanda de manera exponencial entre los propios consumidores. En relación con esto, una experiencia interesante es el trabajo desarrollado por Netflix en el alquiler de DVDs, ya que a través de una red social propia permiten que los usuarios compartan entre su grupo de contactos la puntuación, comentarios, etc. de las películas que han visto, por lo que indirectamente esta empresa consigue dinamizar comercialmente el material audiovisual del que dispone.

Dicho lo anterior, en mi modesta opinión, y asumiendo que el futuro es incierto, creo que la diversidad y el entorno digital conforman un escenario en el que pueden encontrarse nuevos nichos y, por tanto, nuevas posibilidades de negocio pero para ello tenemos que estar dispuestos a atender esa “long tail” y sobre todo, a escuchar lo que el mercado nos tiene que decir.

Os dejo un video de Chris Anderson explicando su teoría.

Geolocalización, redes sociales y privacidad

Tiempo estimado de lectura: 2 minutos

Una empresa norteamericana llamada Sense Networks ha desarrollado una aplicación que permite recoger datos de posicionamiento mediante el móvil de los usuarios (estudia los senderos que vamos dibujando mientras nos movemos con nuestros teléfonos móviles) para poder general perfiles de comportamiento y, por tanto, de consumo. Al usuario de a pie le puede proporcionar información útil y en tiempo real sobre los servicios que esté buscando en ese momento, por ejemplo, un taxi en hora punta en una determinada zona de una concurrida cuidad, publicidad personalizada para cada usuario, etc. (context-aware computing).

Sin lugar a dudas, esta información es la gallina de los huevos de oro y las grandes compañías hacen todo lo posible por obtenerla. No debemos descartar las ventajas que esto conllevaría en nuestra vida diaria, pero obviamente el escenario que se nos viene a la cabeza recuerda mucho al Gran Hermano de George Orwell, en su novela 1984. En cualquier caso, no debemos asustarnos, al menos, no de momento. Ya desde hace mucho tiempo, rastrear nuestros pasos no supone ningún problema, sobre todo cuando estamos tan habituados a utilizar tarjetas de crédito, navegar por la Red, etc. Mediante la tecnología actual no es complicado averiguar nuestras aficiones, gustos y costumbres, teniendo en cuenta que los esfuerzos de las grandes compañías pasan por buscar y conocer afanosamente aquello que nos hace ser de una determinada forma y, por tanto, mantener unos determinados hábitos de consumo. Stephen Baker, en su libro “Numerati” trata estas cuestiones y pone de manifiesto como una legión de ingenieros, matemáticos e informáticos rastrean y manejan la información que generamos a cada instante.

Pero más allá de la posibilidad o no de mantener cierto control sobre lo que trasciende públicamente de nuestras vidas, con el uso masivo y voluntario de las redes sociales y de la geolocalización me planteo otra cuestión ¿estamos perdiendo la conciencia de privavidad?

Os dejo el link a otro post que escribí sobre el tema: Epitafio: “Tu familia y amigos no te olvidarán,….Internet tampoco”

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