Emprender o no emprender, esa es la cuestión

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Duración videos: 37 y 33 minutos

Tras dos intensos días en La Red Innova 2011 toca reflexionar sobre las muchas e interesantes ideas que han brotado de ponentes y asistentes en torno a dos conceptos, innovación y emprendeduría. Un evento en el que se ha respirado el ambiente innovador de muchos países, pero entre los que España no es un referente por diversos motivos. Quizá el argumento más recurrente es aludir a un ecosistema que asfixia la mayor parte de las iniciativas empresariales, pero me temo que el problema va un poco más allá, como explicaré más adelante.

En cualquier caso, es justo reconocer que nuestro ecosistema sociopolítico, lejos de favorecer la creación de empresas, impone unas reglas del juego que terminan extinguiendo todo impulso emprendedor. En este sentido, la participación de Martin Varsavsky ha sido especialmente reveladora de una situación que dista mucho de ser la ideal. Me quedo con una de sus reflexiones: “a mayor creación de empresas en un país, mayor fortaleza de la economía y mejores condiciones para los trabajadores, ya que las empresas pelearán por ellos”. Es un sistema que se regenera a si mismo en base a la creación de riqueza, y por tanto, de puestos de trabajo. Y podemos decir más, cuando este sistema está saneado y genera confianza, tiene un efecto multiplicador, haciendo florecer nuevos proyectos y atrayendo a la inversión extranjera.

Visto lo anterior, parece evidente y necesario que las medidas estatales deben ir encaminadas a dinamizar el talento de un país, su bien más preciado. En relación con esto, podríamos hablar largo y tendido acerca de si la educación está encarando realmente los nuevos retos que nos impone la sociedad en la que vivimos (al hilo de esta cuestión, merece destacar la fantástica exposición de Richard Gerver sobre “Claves para una educación de futuro”).

Retomando el fenómeno empresarial, un marco político que imponga condiciones fiscales y de contratación poco flexibles, es motivo más que suficiente para frenar el impulso emprendedor, algo que en otros países anglosajones tienen asumido como la fuerza motriz que les hace ser competitivos. Parece que tienen bien aprendida una lección, la de no poner trabas a quien arriesga su dinero, invierte su tiempo y lo hace en la confianza de que su proyecto tendrá éxito más allá de su realidad individual.

Desgraciadamente, el panorama español es bien distinto y arrastra problemas aún más graves, el del inconsciente colectivo, es decir, esa voz interior que nos hace mirar con ojos inquisidores a la clase empresarial (quizá por la manipulación del miedo a la que tanto recurrimos en este país para éste y otros temas). En mi modesta opinión, los tiempos que corren imponen un cambio de cultura que nos haga desterrar viejas ideas y prejuicios. Empecemos a trabajar en un sistema realmente meritocrático, en el que las buenas ideas se hagan realidad y los buenos empresarios se vean motivados a seguir luchando. Para revitalizar el tejido empresarial en este país no hay que lanzar balones de oxígeno, hay que romper con toda una cultura, la del miedo a emprender y la del recelo hacia quien lo hace.

Os dejo con la participación en #LRI11 de Pau Garcia-Milà, un muchacho emprendedor de 23 años, que con la frescura de sus comentarios se ha convertido, bajo mi punto de vista, en la chala más motivadora de este evento (su intervención es a partir del minunto 2).

Para seguir ampliando información sobre innovación, emprendeduría y cómo nos está afectando la actual crisis económica, también puedes escuchar este podcast de Martin Varsavsky.

Coro virtual 2.0, una muestra de inteligencia colectiva

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Duración video: 14 minutos

Hace algún tiempo, en un día de caótica navegación en la Web intentando descubrir material de apoyo para mis presentaciones, leí en mi timeline el tweet de alguien desconocido para mi que decía algo parecido a:

“Un coro virtual que me ha emocionado profundamente http://bit.ly/9WOvd8”.

Ya llevaba tiempo leyendo sobre inteligencia colectiva, crowdsourcing y sobre las posibilidades de las herramientas 2.0. en el ámbito de la empresa pero se me antojaba complicado explicar a ciertas personas en qué consiste esta revolución cultural y el necesario cambio de mentalidad. En estos casos, lo más difícil no es tanto la explicación como que logren visualizar por un momento de qué se trata eso de que el todo es más que la suma de las partes, de que innovación y cocreación están íntimamente ligados a la realidad empresarial de nuestros días, de que la Web 2.0 no es unicamente tecnología sino sobre todo una forma de concebir el mundo y la forma cómo nos relacionamos, etc.

Pues bien, gracias a ese tweet que citaba antes, tuve la posibilidad de acceder a una pieza de información (simbólica en su sentido más puro) que encaja a la perfección en mi visión acerca de estos temas y que utilizo como recurso audiovisual y sobre todo emocional, para trasladar a los alumnos cómo la tecnología solo es el medio a través del cual sale a relucir la naturaleza social del ser humano. En este caso sin ir más lejos podemos ver una manifestación artística que es reflejo del pensamiento colectivo de nuestros días.

La experiencia narrada por una de las personas que participó en este coro virtual resume con bastante claridad la esencia de este fenómeno:

“Además de la belleza de esta música, es fantástico saber que soy parte de una comunidad mundial de personas que no conocía de antes, pero a las cuales estoy conectado.”

Pero hablar de inteligencia colectiva no es restar importancia al comportamiento individual, de hecho, en el coro virtual 2.0 existe un fuerte componente de este último, ya que la partitura y el guión a seguir parten de una única persona, su director. En cualquier caso, como individuos que estamos conectados a otros individuos, el aspecto colectivo tendrá un efecto multiplicador siempre que sepamos mirar más allá de nuestro propio “ombligo”.

Lo mejor, que veas y escuches la charla TED del director de este coro virtual. Si no puedes verlo, pincha aquí.

”.