Sugatra Mitra, un ejemplo de innovacion social y educativa
29 diciembre 2010 1 comentario
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En los blogs encontramos tendencias como en la moda y éste es el momento ideal para los post con recopilatorios o rankings de casi todo; mejores videos del año, mejores apps para iPhone y iPad, las noticias más destacadas de 2010, etc. Reconozco que me divierten mucho este tipo de publicaciones porque sintetizan en poco espacio una gran cantidad de información (todos hemos asumido la deseable norma de brevedad y simplicidad).
Una de estas categorías, la del personaje más influyente del año, ha sido especialmente polémica. Dos candidatos, por un lado el políticamente correcto, Mark Zuckerberg , y por otro, la opción más incómoda para el sistema, el cuestionado Julian Assange (presidente y editor jefe de Wikileaks). Como cabía esperar, la ortodoxia ha prevalecido, siendo el creador de Facebook la opción elegida por la revista Time. Claro que si hubiesen tomado como unidad de medida las referencias en Twitter, el resultado se hubiese declinado claramente en favor de Julian Assange, pero no nos desanimemos que el 2011 también promete con nuevos cables que seguro sacudirán la política internacional de ciertos países, y por que no, a una parte de la sociedad que vive narcotizada por los medios de comunicación tradicionales. En cualquier caso, no debemos restar mérito al precoz multimillonario de Facebook. Si analizamos lo que ha alcanzado esta red social desde el prisma de las cifras, será difícil encontrar nada que se le parezca (lo último, que si los usuarios de Facebook fuesen habitantes sería el tercer país del mundo, según el Daily Telegraph, etc.).
Pero en este blog, en el que pretendo centrarme fundamentalmente en el aprendizaje humano (aunque reconozco que a veces hago “zapping”), me temo que ni Mark ni Julian representan mis referentes para el 2010. Bajo mi punto de vista, hay personas que están ejerciendo una influencia social sino más, al menos tan importante como la de ellos. Hablo de alguien que está posibilitando que la educación llegue a miles de niños desfavorecidos en zonas en las que hasta este momento era impensable que llegase el más mínimo gesto de proporcionar recursos para el aprendizaje. Mi personaje del año es Sugata Mitra, profesor y jefe científico emérito del NITT .
El secreto de la educación es enseñar a la gente de tal manera que no se den cuenta de que están aprendiendo hasta que es demasiado tarde. Harold E. Edgerton
La simplicidad de sus investigaciones y la contundencia de sus descubrimientos ponen de relieve que muchas veces en lo sencillo está la solución a nuestros problemas. Su experimento Hole in the Wall (Agujero en la pared) es muestra de ello. Allá por el año 1999, dispuso un ordenador con conexión a Internet en un kiosko ubicado en uno de los barrios marginales de Nueva Delhi y se dispuso a observar qué ocurría en los niños. En el siguiente video podéis ver en qué consiste el proyecto HIW.
Este experimento, influenciado por un claro reduccionismo metodológico, supone un hito en la educación moderna a través de las nuevas tecnologías. Gracias a este proyecto pudo demostrar, por un lado, que los niños son capaces de enseñarse a sí mismos, y por otro, que para que surja el aprendizaje solo necesitamos proporcionar las condiciones para que éste se produzca. Otra de las conclusiones que se derivan de su experimento es que en la educación, “un niño aprenderá a hacer, lo que quiera aprender a hacer”, es decir, el aprendizaje resulta significativo solo cuando nos interesa lo que estamos aprendiendo. Por esta razón, como comentaba en un post anterior, el juego es una de las actividades con mayor potencial educativo, precisamente porque nos interesa lo que estamos haciendo en ese momento y el aprendizaje fluye sin esfuerzo aparente. Por otro lado, no olvidemos que el juego suele estar cargado de emocionalidad, lo que hace que su impacto sea aún mayor.
Retomando el experimento del prof. Mitra, resulta especialmente interesante las condiciones de partida, es decir, niños que tenían su primera experiencia con la tecnología ya que jamás habían visto antes un ordenador, ni mucho menos Internet. No obstante, y a pesar de no existir ningún adulto que les estableciese pautas de actuación, se produjo un aprendizaje autodirigido en lo que Sugatra Mitra denomina “educación mínimamente invasiva”. Seguro que los que tenéis hijos (y los que no también) habréis constatado que los niños son seres curiosos por naturaleza y que su mayor afán no es otro que conocer y aprender de su entorno a la mínima oportunidad que tienen. Dando por válida esta realidad universal, estoy convencido de que esta experiencia de aprendizaje se desencadenó en un ambiente lúdico y motivante, tal como sucede en los juegos. Al fin y al cabo estaban jugando a descubrir y a asumir diferentes roles, por un lado, el rol de alumno que aprende, y al instante, el rol de alumno que enseña a otros niños.
Siguiendo con sus experimentos, constató cómo el aprendizaje es fundamentalmente social ya que es gracias a la interacción entre iguales como contrastamos la información y aumentamos nuestro campo de conocimiento. Nadie pone en duda que comportamientos sociales como experimentar y compartir experiencias, trabajar en equipo y enseñar a otros, representan las estrategias más eficaces para afianzar el aprendizaje.
Como no podía ser de otra forma, hay detractores a este enfoque de aprendizaje autodirigido por niños. Argumentan que no se produce “deep learning”. Podemos estar de acuerdo en ello, porque efectivamente es difícil que sin alguien que les guíe puedan profundizar en determinados contenidos, pero también es cierto que en la actualidad, debido al excedente cognitivo, el enfoque práctico del aprendizaje está en saber localizar los nodos de información y saber establecer las conexiones entre ellos, más que en memorizarlos (ya comenté estas en mi post sobre “Aprendizaje, Web 2.0 y teoría del caos“).
A pesar de resultar algo utópico (pero quien no tiene sueños nunca los alcanza), si consideramos los resultados de los experimentos de Sugatra Mitra, podemos pensar que con escasos recursos como los utilizados en Hall in the wall, una parte importante de la población mundial que ahora se encuentra al margen de la educación, podrían tener una oportunidad mínimamente invasiva , ¿por qué no dejar que los niños descubran?.
La mayor parte de la gente confunde la educación con instrucción. Severo Catalina. (1832-1871) Periodista y escritor español
Os dejo una presentación de Sumatra Mitra en TED 2010, hablando de algunas de las cuestiones que he intentado compartir en este post (podéis seleccionar los subtítulos en español).






