gottraining: así fue el 2014

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gottrainingEl 2014 va tocando el final y es momento de hacer balance. El equipo de gottraining formado por @dpuchmas@emi_sb@jjvarq y quien suscribe nos sentamos cada pocos meses para analizar resultados, estrategias, aciertos y también errores. Ya sabes, por aquello de no caer en la autcomplacencia y para ser ágiles en la detección de las necesidades del mercado. Y es que trabajando en contextos de alta incertidumbre, nos apoyamos en la experimentación constante como estrategia de validación, provocando ciclos rápidos de aprendizaje que nos ayuden a poner a prueba nuestros planteamientos. Precisamente por esa razón nos motivan tanto los proyectos innovadores, porque nos permiten ir un pasito más lejos.

Aplicamos rigor, pensamiento crítico y orientación a resultados en todo lo que hacemos (aquellos que nos conocen saben de nuestro carácter crítico y autoexigente). De ahí que la ciencia sea nuestra compañera de viaje. Un viaje plagado de retos y también de gurús y vende humos que especulan con la in-felicidad ajena. Recuerda que los nuevos interrogantes siempre engendran nuevos profetas. Precisamente para combatir esta corriente de irracionalidad propia de los power rangers, en nuestras ponencias del EBE14 aportamos una visión bastante crítica que tuvo eco en twitter con la etiqueta #stopgurus.

Nuevas líneas

Tenemos claro que ninguna empresa puede aferrarse al status quo. Por esta razón nuestra labor de consultoría e intervenciones se centra en impulsar los procesos de transformación en empresas y organizaciones. Siendo así, este año hemos desarrollado nuevas líneas de trabajo como, por ejemplo:

  • HibridaciónHibridación tecnológica. Un formato de aprendizaje orientado a que los profesionales puedan sacar rendimiento a sus dispositivos tecnológicos desde el punto de vista más inspirador  y productivo. Sabemos que la tecnología por sí sola no aporta valor de modo que lo hacemos con un enfoque estratégico y no centrado en el simple manejo del software. En el siguiente enlace puedes ampliar más información.
  • Estrategias didácticas para la formación online. Muchos de los artículos que publico en este blog tienen que ver con formación e-learninggamificaciónanalíticas de aprendizaje, etc. Pues bien, por mi experiencia tras varios años trabajando en este sector sigo observando que muchas empresas, aún disponiendo de sus propios entornos virtuales de formación, siguen fallando en lo esencial. No saben “enganchar” a los alumnos, cometen errores en el diseño o en la selección de los contenidos, la temporalización de la formación no es la adecuada, los sistemas de evaluación resultan desmotivantes y carentes de todo sentido práctico, etc. Desafortunadamente esto equivale a tener una bolsa de horas de formación que solo sirve para cubrir el “expediente”. ¿Nuestro objetivo? provocar resultados tangibles en las personas y en el negocio.

En definitiva, con estas líneas de trabajo procuramos aportar soluciones en aquellos temas que representan palancas del cambio en las organizaciones, siendo la gestión del conocimiento uno de estos pilares.

Si quieres conocer con más detalle algunas de las cosas que hacemos puedes descargarte nuestro dossier.

Proyectos locos

¿Qué crees que sucede cuando nos juntamos un neurobiólogo, un psicólogo, un experto en marketing y un clown experto en gestión de personas? Pues eso. Este año hemos seguido apostando por proyectos “locos” que nos divierten.

  • prodlabProdlab. Somos conscientes de que el dolor no es rentable así que esta nueva spin-off surge con el objetivo de eliminar el dolor en el puesto de trabajo. ¿Cómo? Combinando la gestión del cambio con la creación de hábitos saludables.

Si te interesa el tema puedes seguir nuestros #martesactivos y visitar la web de prodlab.

  • Festum. El primer año nos tiramos a la piscina reuniendo a un grupo de frikis para hablar sobre creatividad. Este año volvimos a liarla con la segunda edición del festum, que en esta ocasión se centró en la autorganización.
  • IdeaFactory. Un proyecto concebido para conectar profesionales con talento y empresas que buscan soluciones a problemas concretos. Si deseas más información puedes visitar la web del proyecto.

Eventos

Nos encanta estar conectados con profesionales de sectores muy variados porque nos ayuda a establecer esas conexiones “raras” que son la base de la creatividad. En 2014 participamos activamente en:

En resumen, un año movidito y divertido en el que hemos recorrido muchos kilómetros tanto dentro de España como fuera de nuestras fronteras ya que este año hemos trabajado en inglés para algunos de nuestros clientes extranjeros. En fin, que ya estamos ideando cosas nuevas para el 2015 así que si quieres estar al tanto de nuestros movimientos puedes seguirnos en Twitter y Facebook.

Solo me queda desearos en nombre de todos los “gotteros”, ¡¡felices fiestas y… a petarlo en 2015!! ;)

Felicitación gottraining 2014

Transformación digital en las empresas: aspectos a tener en cuenta

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Transformación digitalLa transformación digital de las empresas es un proceso de cambio tan amplio y vinculado a la cultura de la propia organización que afecta a todas las áreas del negocio. El ritmo al que se producen estos cambios dependerá de muchas variables. Posiblemente la más importante sea el propio mercado. No hay juez más implacable. A pesar de ello, romper con los viejos hábitos nunca es tarea fácil porque estos llegan a formar parte del ADN de la empresa. Sea como sea, lo que conviene tener claro es que la tecnología en general, e Internet en particular, están cambiando la forma de hacer negocios y las empresas deben reaccionar con agilidad.

Lo queramos o no, este proceso de transformación digital es un fenómeno en el que estamos involucrados y del que somos protagonistas. Representa un nuevo salto cualitativo en nuestra historia como especie y señala un antes y un después, como ya sucediese con otras tecnologías antes que con ésta (pensemos, por ejemplo, en lo que supuso la imprenta en cuanto a transmisión de conocimiento). Paradójicamente aún no llegamos a vislumbrar la envergadura de estos cambios porque estamos inmersos en el mismo proceso de gestación. La Internet que conocimos hace 10 años no es la Internet que tenemos hoy día ni es la que tendremos en la próxima década.

Aprovechando la charla que di hace unos días en las jornadas sobre innovación organizadas por el Consejo Andaluz de Cámaras de Comercio, intentaré compartir contigo algunas reflexiones que tienen que ver con el este proceso de transformación digital. Más abajo tienes la presentación que utilicé.

Puede que la tecnología abra las puertas pero no puede obligar a nadie a atravesarlas. Don Tapscott

Redes sociales, mucho ruido y pocas nueces

SONY DSCEn estos momentos vivimos bajo el influjo de la Internet social y muchas empresas creen, de forma un tanto ingenua, que la transformación digital consiste simplemente en tener perfiles en las distintas redes sociales. Los motivos siempre son los mismos. Piensan que por tener perfiles ya están a la última, que dispondrán de un nuevo canal de ventas, o bien algún evangelizador corto de miras les ha metido el miedo en el cuerpo diciéndoles que deben estar sí o sí porque “tus clientes hablarán de ti aunque tú no estés” y otras cosas por estilo. Esto último es muy cierto pero no podemos meter a todas las empresas en el mismo saco. Cada organización es una realidad particular y no es equiparable una pyme, una micropyme o una gran empresa. Aunque también es cierto que no es cuestión de tamaño, sino más bien de actividad empresarial y público objetivo. Por cierto, un error bastante extendido, también relacionado con aquello del tamaño, viene de intentar medir el éxito en las redes observando únicamente el número de seguidores (podríamos hablar largo y tendido de las consecuencias de comprar seguidores “al peso”). Por mucho que pueda ser alimento para tu ego, recuerda que es un indicador vanidoso e inútil. No por tener más followers eres mejor o más importante.

Redes sociales: 5 cuestiones básicas antes de dar el salto

Antes de dar el salto a las redes sociales las empresas deberían plantearse algunas preguntas que son de sentido común:

  1. ¿Qué quiero conseguir con las redes sociales? Los objetivos pueden ser muy variados como, por ejemplo, disponer de un servicio de atención al cliente, ofrecer un canal postventa, apoyar la creación de marca, búsqueda de influencers, etc.)
  2. ¿Dispongo de personas con conocimientos y habilidades digitales en mi organización que me permitan mantener activos los perfiles sociales aportando valor? Ojo, si optamos por externalizar este servicio también tendremos que realizar una inversión en tiempo. Bajo mi punto de vista, la comunicación de nuestra marca en manos de terceros exigirá una gran colaboración por ambas partes.
  3. ¿Mi público objetivo está en las redes sociales? Estar por estar no tiene ningún sentido y es un gasto de tiempo y dinero que podrías emplear en otras cuestiones.
  4. ¿Los contenidos de la web están actualizados? A veces olvidamos que nuestra web sigue siendo la principal plataforma de origen o destino de nuestros usuarios, por lo que tenerla desatendida es un error que no podemos permitirnos. Diseño atractivo, interfaz limpia, contenidos actualizados y en un lenguaje comprensible, etc., son aspectos que debes tener en cuenta.
  5. ¿La web está adaptada para que sea accesible desde todos los dispositivos? En España un 72% de los usuarios emplean smartphone, por lo que muchas de las visitas a nuestra web vendrán a través de estos dispositivos móviles. Por tanto, ten en cuenta que el diseño de la web debe estar adaptado a los distintos formatos de visualización. Para evitar problemas te recomiendo que utilices un diseño web adaptable, también conocido como responsive.

En resumen, si tras analizar tu situación particular (producto o servicio, sector, público objetivo, entorno web, etc.) la decisión final es dar el salto a las redes sociales el enfoque debe ser el de creación de comunidad, y para eso es esencial aportar contenido de calidad. La gente no quiere seguir a marcas que solo hablen de sí mismas y de lo buenas que son, de modo que evita el autobombo y sobre todo no intentes engañar. Hoy más que nunca vivimos en una época en la que la tecnología nos hace más transparentes y cualquier intento de engaño a tus usuarios puede salirte muy caro.

Amateurs que compiten con empresas

23La transformación digital no es un proceso que afecte únicamente a las empresas. La tecnología está impregnando nuestras vidas hasta el punto de ignorar que muchos de nuestros gestos más cotidianos tienen su eco en el ámbito digital.

El desarrollo tecnológico está permitiendo que encontremos software para hacer casi de todo y a precios realmente accesibles (o incluso gratuitos). Tema aparte es ver si en esa pelea por conseguir nuevos usuarios y alcanzar masa crítica, los modelos fremium permiten la viabilidad de estas empresas. En cualquier caso, el efecto inmediato es que los usuarios disponen de una amplia gama de soluciones tecnológicas profesionales sin que el precio sea una barrera de entrada. Y si el problema es dónde vender, también encontramos muchos portales que ofrecen un canal de venta basado en un modelo ganar/ganar (o win/win, as you prefer :-D). En definitiva, que las empresas están compitiendo con una creciente marea de creadores y prestadores de servicios que son personas “anónimas” y ahora con capacidad para restar cuota de mercado. Para profundizar en este tema puedes leer el post “El amateurismo entra en el sector editorial“.

Este fenómeno agrava la sensación de amenaza e incertidumbre que sobrevuela la mente de muchos directivos. Y por otro lado, permite alimentar las esperanzas de emprendedores y freelances que empiezan a verse con posibilidades reales de competir con las empresas haciendo valer simplemente su talento y su capacidad creativa.

Darwinismo empresarial

En el post “Darwinismo empresarial, adaptación al cambio y toma de decisiones” señalaba algunas causas de la inflexibilidad en las empresas. Ahora añadiré un aspecto que también dificulta el proceso de cambio y transformación de las organizaciones, la desorientación. Podemos dar por hecho que todos intentamos adaptarnos al mundo que nos rodea aunque con un nivel de acierto muy dispar. Pero muchas veces el problema no está en desconocer la situación en la que nos encontramos sino en no saber qué dirección tomar. Ante tal incertidumbre, una reacción aparentemente adaptativa es la búsqueda de certezas pero en un contexto empresarial tan complejo como el actual puede acabar llevándonos a la conocida parálisis por análisis.

En otros casos aparecen mecanismos de defensa que son preludio de un fatal desenlace. Hablo de la negación de la realidad. Es cuando los directivos omiten cualquier tipo de autocrítica y se pone todo el acento en factores externos a la empresa. La crisis, el gobierno, la regulación del sector, un mercado que aún es poco maduro para nuestro producto, bla, bla bla. Mil y una excusas que maquillan nuestra conciencia pero no los resultados del negocio.

Enfoque científico

microscopio

Fuente: planetrenders.net

El aprendizaje es esencial para progresar en contextos de alta incertidumbre como el actual. Esto requiere plantear hipótesis y analizar los datos disponibles para validarlas o refutarlas. Como nadie tiene la varita mágica de los negocios, es evidente que muchos de nuestros proyectos podrán acabar en fracaso. Pero lo mejor de todo es que estos fracasos constituyen hitos de aprendizaje que permiten desbloquear nuevas oportunidades de negocio. De ahí viene la importancia del “fracasa mucho, rápido y barato”.

El mayor referente de este enfoque de trabajo es el método Lean Startup de Eric Ries, quien defiende la importancia estratégica del feedback inmediato y continuo por parte del mercado. En este sentido coincide con W. Edwards Deming a la hora de defender al cliente como la parte más importante del proceso de producción.

En resumidas cuentas, modestamente creo que el entorno digital es una fuente inagotable de datos que tenemos a nuestro alcance y que permite que podamos obtener información con una gran importancia estratégica para el desarrollo de los negocios. Más allá de los cambios que representa la Internet social en la forma de relacionarnos con los clientes, el conocido Big Data empieza a ser considerado como la auténtica revolución que marcará la frontera para la innovación, la competitividad y la productividad. Un claro ejemplo puedes observarlo en el sector de la educación a través del fenómeno MOOC y en las denominadas analíticas de aprendizaje. De todas formas, en la actualidad nuestra capacidad para almacenar datos ha evolucionado más rápido que nuestra capacidad para procesarlos de manera inteligente. Encontramos la dificultad de convertir buena parte de esos datos en información que sea realmente útil para la marcha de los negocios. Pero personalmente considero que ese es el mejor enfoque a la hora de plantear los procesos de transformación digital en las empresas, es decir, como parte de un planteamiento estratégico basado en la agilidad y en la optimización de todos los procesos del negocio.

7 consejos para poner el foco en tu creatividad

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Una de las frases de película que más recuerdo es aquella que decía “Dar cera, pulir cera”. Efectivamente, un momentazo de la película Karate Kid. Y te preguntarás qué tiene esto que ver en un post sobre la creatividad, ¿verdad? Normal, yo también lo haría. Hagamos una cosa. He colgado el fragmento al que hacía alusión para que puedas ver o rememorar ese momentazo. Concédeme un minuto más de tu tiempo y espero hacerme entender. Luego te sigo explicando.

El bueno del señor Miyagi era sabio aconsejando a su joven pupilo (Daniel-San) porque empezó desde lo más básico, crear ciertos hábitos o automatismos. Cuando esos hábitos se instauran, nuestra mente puede centrarse en lo realmente importante. Por esta razón, en el post anterior sobre “Poner atención a tu creatividad” terminaba llegando a la conclusión de que es necesario adoptar hábitos que nos ayuden a gestionar nuestra energía psíquica y a focalizar nuestra atención. En nuestro caso, lo más básico es localizar un espacio y un momento del día en el que nada distraiga nuestra atención. Con eso lograremos que sea más fácil poner el foco en la tarea que vayamos a emprender. Pero debo dejar clara una cosa. Esto no garantiza por si mismo un resultado óptimo, tan solo facilita el proceso de gestionar nuestra atención.

Existe otro factor a tener en cuenta, el ruido mental. Estoy hablando de ese ruido interior provocado por aquellos pensamientos que nos asaltan cuando hacemos algo y que nos roban parte de nuestra energía mental. Los motivos pueden ser muchos y van desde una simple discusión reciente en el ámbito doméstico (pareja, hijos, etc.) hasta algún malestar físico o inclusive la enfermedad de algún familiar cercano. Tampoco podemos dejar atrás las preocupaciones laborales propias de estos tiempos. Pues bien, dicho esto parece evidente que nadie puede vivir al margen de estos factores lo que no impide que hagamos lo posible por intentar controlarlos y que no mermen nuestras capacidades intelectuales.

Centrándome en el primer tipo de ruido, el que tiene que ver con la parte más “ambiental”, quiero compartir contigo algunos sencillos consejos que pueden ayudarte a sacar tu creatividad de su estado latente.

  1. Identifica el momento del día en el que tu mente esté más fresca (y meter la cabeza en el frigorífico no es una opción). En mi caso las primeras horas del día suelen ser las mejores.
  2. Quita el sonido a tu teléfono o smartphone. Si lo apagas por un rato tampoco pasará nada, te lo aseguro. El mundo seguirá estando en su sitio tal y como lo dejaste.
  3. Desactiva las alertas de tu ordenador. Si durante ese tiempo que estés desconectado tecnológicamente se produce una apocalipsis zombie te enterarás de todas formas. Don’t worry!
  4. Avisa de que no te interrumpan en un periodo de tiempo determinado. Igual hay quien agradece perderte de vista por un ratito :)
  5. No tengas miedo a utilizar herramientas de toda la vida (cuaderno de anotaciones, pizarra, …). Por cierto, prueba a escribir en los azulejos de casa con rotulador de pizarra. Mola mucho y cuando acabes lo podrás borrar.
  6. Identifica fases creativas distintas. En mi caso dedico ciertos momentos a buscar inspiración y otros momentos a la producción. En los primeros me interesa consultar distintas fuentes (libros, videos, podcast, páginas web…) pero en los segundos necesito centrarme en mi diálogo interior reflexionando sobre lo que he visto o leído. No tengas miedo a escucharte un poco.
  7. Si puedes, elimina cualquier referencia horaria. Como en otras actividades placenteras de la vida, relájate y disfruta con lo que estés haciendo.

Para los que quieran recordar más momentos de Karate Kid, aquí os dejo un post con otras frases memorables del señor Miyagi.

Creatividad: ponle atención

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Creatividad y atención

Fuente: Unplash

En la vida se pueden conseguir pocas cosas sin esfuerzo y la creatividad no es una excepción. Habiendo desmitificado la creatividad como un don que solo poseen unos pocos, hoy sabemos que se trata de una capacidad latente en todas las personas que requiere de cierto entrenamiento. Nada distinto de lo que necesita un atleta para lograr que su mente y su cuerpo funcionen de manera óptima.

La cultura del esfuerzo es básica para la desarrollar la capacidad creativa pero la pregunta es ¿en qué debo esforzarme? ¿acaso consiste en parir ideas de forma caótica? Obviamente no porque entonces el máximo exponente de la creatividad sería alguien con un episodio maníaco. En mi opinión consiste en orientar nuestro esfuerzo en la dirección correcta para que estas ideas fluyan con naturalidad y con sentido. Todos poseemos un caudal de energía psíquica que nos proporciona el combustible necesario para funcionar a diario. El problema está en que no sabemos canalizar esta energía porque tendemos a la dispersión. Ya sea porque algunos nacimos con ese don especial para detectar moscas a nuestro alrededor y deleitarnos con su errático vuelo o porque sencillamente estamos expuestos a innumerables distractores, lo cierto es que pocas personas consiguen focalizar sus esfuerzos y gestionar adecuadamente su capital atencional.

Nuestra atención es algo bastante curioso porque de entrada es un recurso muy limitado. De ahí que la multitarea sea un mito tan extendido porque como consecuencia del sesgo optimista que casi todos padecemos, una de sus habituales manifestaciones es pensar que podemos hacer más cosas y mejor de lo que realmente somos capaces. Por otro lado tenemos la influencia del propio condicionamiento social, proceso por el cual nuestras conductas y pensamientos funcionan bajo una especie de piloto automático que nos pone difícil pensar fuera de la caja. Pero la cosa no queda ahí. Vivimos en una época de mentes narcotizadas, no solo por el abuso de las drogas (legales y no legales), sino sobre todo por la cantidad de estímulos que nos saturan a diario y a los que nos hemos vuelto dependientes (cacharritos de todo tipo, nuevos formatos de comunicación, etc.).

Gracias a la ciencia cognitiva, en la actualidad sabemos que la imaginación, la creatividad, la inteligencia, etc. son formas de procesar la información. En este sentido merece la pena reflexionar acerca de cómo nos afectan negativamente los factores que he descrito antes. Sin duda alguna cada vez nos resulta más complicado poner los cinco sentidos en lo que estamos haciendo y tomar conciencia plena de las experiencias subjetivas (en un sentido puramente introspectivo). Por eso es tan importante adoptar hábitos que nos ayuden a gestionar nuestra energía psíquica y el capital atencional del que disponemos. La creatividad depende de ello. De hecho, creo uno de los grandes retos de la educación de los más jóvenes es precisamente enseñarles a conectar-desconectar a voluntad (conectar con la tarea y desconectar del ruido tecnológico, ambiental, etc.). En el próximo post compartiré contigo algunos consejos que te ayudarán a focalizar tu atención.

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Los lazos débiles entre la innovación y el cambio

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Innovación y cambio

Fuente: Freejpg

Leía hace poco una frase que decía “aferrarnos al status quo sería como tratar de mantener las hojas en los árboles en otoño”. No puedo estar más de acuerdo con esta afirmación. El cambio se ha convertido en una necesidad y al mismo tiempo en una oportunidad, tanto para el acierto como para el error.

Ambas opciones coinciden en una cosa: conllevan una experiencia de aprendizaje de gran valor en los tiempos que corren.

En la actualidad, muchos coincidiremos en que pronosticar el curso de los acontecimientos resulta casi una quimera teniendo en cuenta que en este mar de incertidumbre nadie posee la brújula de los negocios. También asumimos que la innovación (creatividad aplicada a la búsqueda de soluciones concretas) es nuestra tabla de salvación. El problema es que resulta más fácil decirlo que hacerlo porque hablar de innovación es hablar de estructuras permeables y de agilidad. Agilidad para saber colaborar con otros y para aprender sistemáticamente del entorno. En este sentido hablar de innovación se convierte en una cuestión de actitud o de cultura organizacional más que de tecnología (aunque debo reconocer que la importancia relativa de esta última depende de según qué sectores). Lo que es evidente es que la tecnología por si misma no genera innovación. Un ejemplo claro podemos verlo en el ámbito de la educación. De nada sirve introducir tablets, e-books, pizarras electrónicas, etc. en el aula si no estamos dispuestos a modificar el modelo educativo (si te interesa el tema te sugiero el post “Formador 2.0. El hábito no hace al monje“).

Centrándonos en el aspecto actitudinal de la innovación, sabemos que en la medida en que las organizaciones dependan de la gestión del conocimiento, la forma en que los trabajadores colaboren entre sí irá convirtiéndose en una auténtica ventaja competitiva. En este contexto, las posibilidades de interacción, de participación, son y serán especialmente valoradas.

Muchas simulaciones por ordenador y muchos modelos matemáticos han demostrado que la cooperación es rentable desde el punto de vista evolutivo, siempre y cuando los cooperantes dispongan de unos cerebros con la combinación correcta de facultades cognitivas y emocionales.

Steven Pinker

La importancia de los lazos débiles

En el post “Maquillaje empresarial y autorganización de bajo nivel” mencioné que los trabajadores tendemos a crear redes informales de colaboración a pesar de que las estructuras de las empresas sean altamente disfuncionales. Pues bien, ahondando un poco más en esta cuestión, en el ámbito de la economía hay una teoría que considero particularmente interesante, la teoría de Granovetter. Dicha teoría defiende la idea de que las relaciones entre sujetos con vínculos débiles generan más innovación que aquellas que mantienen individuos con una relación más constante y afín.

¿Por qué son tan importantes estos lazos débiles?

Por un lado se da la circunstancia de que los grupos con lazos fuertes están más expuestos al fenómeno del pensamiento grupal, en el que la conformidad (consenso sin cuestionamiento) plantea serias trabas para la generación de ideas nuevas. Por otro, observamos un hecho que se repite de una organización a otra. Los principales actores de la innovación suelen ser aquellos trabajadores capaces de compartir información más allá de sus fronteras naturales (su departamento, su oficina, su isla de mesas, etc.). De hecho, gracias a que son capaces de generar conexiones con esos vínculos débiles (funcional, profesional o geográficamente hablando) se convierten en catalizadores de sinergias entre departamentos y profesionales de distinto perfil y nivel de conocimientos.

Mutando el ADN empresarial

La presencia de trabajadores con perfil innovador o intraemprendedor es un factor necesario pero no suficiente, ya que una persona por si sola difícilmente puede alterar la cultura de una empresa. Tengamos en cuenta que algunas prácticas empresariales tienen una enorme inercia y son difíciles de cambiar ya que imponen un elevado precio al primer individuo que intente cambiarlas (doy fe de ello).

Para que la libre circulación de ideas obtenga resultados tangibles (innovación) hace falta un cambio en la cultura organizativa y en este proceso deben estar alineados, si no todos, al menos una buena parte de la dirección. Entre otras cosas porque significa cambiar la forma en que se toman las decisiones y ceder parte del control desde arriba hacia abajo. Convertir un sistema empresarial en un entorno más transpirable, más innovador, más creativo, nos lleva por la senda de empoderar a los trabajadores.

Afortunadamente, la cultura de una empresa no es un monolito de piedra que permanece inalterable. Como expliqué más arriba, las empresas son sistemas en los que hay un flujo constante de interacciones a todos los niveles que pueden modificar el marco inicial. Ahora bien, para que esta transformación se produzca hay que propiciarla o al menos permitirla desde arriba. Y digo permitirla porque en la mayor parte de las ocasiones los cambios vienen desde abajo. En mi modesta opinión creo que estas mutaciones en el “código genético” de las empresas son un fenómeno natural de adaptación al entorno pero la pregunta es ¿estamos dispuestos a cambiar de andar a cuatro patas a caminar sobre dos? ;)

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